7.1.18

Feliz consumismo tonto, a costa de deudas nuevas

Somos libres en la medida en que no debemos nada. Hay que deber para asuntos ineludibles e importantes, a largo plazo y estudiando muy bien las cuotas mensuales de esa devolución de la deuda más los intereses, con los que hemos perdido libertad.

Nos han enseñado a vivir de prestado, a vivir debiendo, a estar siempre en manos de los que nos prestan el dinero porque lo tienen. Mientras debemos, en realidad, estamos trabajando para devolver lo prestado, pero además por pagar los intereses que le produce el dinero que sí tenía alguien, y que nosotros no tendremos nunca mientras no logremos salir de las deudas.

Nunca debemos deber para el consumo. Y mucho menos para el consumismo desaforado y programado por los mismos que tienen el dinero para prestárnoslo.
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