Trampas en la formación continua a costa de muchos millones escondidos

Todos estamos descubriendo a través de los juzgados que la formación continua, la formación profesional para adultos, la formación para desempleados era una cueva negra y muy amplia donde se escondían los lobos. ¿Dónde estaba la izquierda o la derecha política que no dijo nada cuando debía decirlo?

Siendo empresario y cercano a la formación profesional reglada de alumnos conocía la formación profesional continua y sabía que era mala y ya intuía que era lugar para desviar ayudas de todo tipo. Yo era un pequeño empresario más al que se le ofrecían de cara y sin taparse, cursos inútiles que solo servían —sin acudir a ninguna aula— para dar títulos en papel que no servían para nada pero de los que se cobraba un buen pellizco público pues a la empresa nunca le costaba nada. Eran los tiempos del dinero europeo que se repartía alegremente. Eran los tiempos de disimular y de hacer como que se hacía formación cuando lo que se hacía era esconder muchos millones a costa de algunos libros. Todos fuimos culpables por no exigir claridad y más información. Que lo digan todos ¿no?

Nadie denunciábamos, pues los organizadores eran en muchos casos los sindicatos —¿amigos o enemigos de los trabajadores que SI necesitan más formación?— y en otras o academias débiles u organizaciones diluidas que acudían a ofrecernos algo de la formación que no existía. Sabíamos que era de mala calidad pero también que no había otra cosa. Nadie dada la cara.

Ahora son los juzgados los que tienen que acudir a meter mano en todo esto. Joder qué tontos hemos sido desde la izquierda cuando creíamos que nos gobernaba otra izquierda.
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