30.10.12

Reforma legal para evitar las trampas fiscales en España

Mañana entra en vigor la reforma legal que está encaminada a evitar parte del fraude fiscal en España. Tremendo problema económico en la Europa del sur, que en cuanto sale una ley nueva se estudia por todas las partes pensando en todos los tramposos y defraudadores que saben saltarse las normas como nadie. 

Por cierto, son los asesores de los empresarios, los que saben jugar con esas trampas, como mejor publicidad para tener mejores clientes. Quien es más tramposos está más saturado de trabajo.
Veo la reforma insuficiente aunque es mejor que nada. Increíble que los años de gobierno socialista no se haya trabajado más en estos aspectos.
Personalmente haría desaparecer los billetes de 500 euros e incluso los de 200 euros. Creo que el pago en efectivo hasta 2.500 euros y entre al menos una empresa, lo hubiera convertido en obligación de pagar con cheque o traspaso o ingreso o tarjeta a partir de 1.000 euros y para todo tipo de pago con independencia de quien interviene en el pago.
La reforma de cotización por módulos es básica y otra de las muchas maneras de hacer trampas con facturas falsas que resulta increíble que se haya mantenido hasta la fecha. Es tal el barro en diferentes maneras de cotizar según actividades, que es caldo de cultivo para tramposos. Hay que simplificar brutalmente y dejar tipos de contratos y cotizaciones con un sistema de control básico, sencillo y a la vez eficaz.
Las sanciones son lo de menos mientras no se crezca en el número de inspectores. Se necesitan muchos más economistas con másteres en empresas inspeccionando contabilidades complicadas, y puedo asegurar que se ganarían muy bien su sueldo.
Por otra parte es imperdonable que existen en Europa pequeños territorios muy cercanos que sirvan para las trampas, para esconder y tapar. Evitar esto es sencillísimo si se quisiera. No digo fácil, digo sencillo. Habría que tomar medidas europeas de presión, pues la mayoría de estos diminutos territorios dependen de sus vecinos y están rodeados de ellos. Tienen libertad para poner sus leyes, hasta que se les cierre el espacio aéreo, por poner un ejemplo sencillo. O nos tomamos muy en serio el tema del mercado negro, la economía sumergida, las trampas abusivas, los ricos asquerosos que no creen en su país, o no saldremos bien.

27.10.12

El problema del paro va a ser un problema de largo recorrido

La evolución del desempleo de este trimestre tercero del año 2012 no ha sido todo lo negativa que podría haber sido, en cifras estadísticas. En parte porque los tres primeros trimestres del año han ido, en términos macroeconómicos, mejor de lo esperado (lo cual no tiene porque ser en si mismo un buena noticia, ya que puede estar augurando lo peor para después), en parte porque la migración se ha empezado a notar, con la salida del mercado productivo de España de un creciente número de desempleados que dejan de estarlo al irse a trabjaar a otros países.
El problema del paro va a ser un problema de largo recorrido. Incluso cuando empecemos a ver como la tasa de paro desciende de los niveles actuales, habremos de recorrer un gran trecho para que nos tengamos que olvidar del principal problema de esta crisis.

 Pero lo que quería traer hoy es otra de las características de la evolución reciente del paro, y es la dualidad entre asalariados y no asalariados (trabajadores por cuenta ajena y propia).


En este gráfico podemos ver los incrementos trimestrales, descontando el ciclo estacional.


Lo que vemos, hasta aproximadamente mediados de 2011, es un movimiento parecido entre asalariados y no asalariados, siendo los primeros una variable mucho más cíclica en términos absolutos pues el grueso es también mayor.
 Sin embargo, en los últimos trimestres estamos asistiendo a una evolución totalmente contraria. Mientras los no asalariados aumentan, los asalariados siguen cayendo.


 Habrá que ver como evolucionan en los siguientes trimestres. De momento lo más sencillo sea suponer que los parados, de media o larga duración, y parte de los nuevos parados, que ya empiezan a ser gente formada y especializada en otros sectores que nada tienen que ver con la construcción, intentan escapar del paro montando su propia empresa.
Esto encaja bastante bien con los últimos datos sobre crecimiento empresarial que dice que las que están empezando a remontar son los pequeños establecimientos o tiendas, que necesitan poco capital inicial (relativamente, claro).
 El problema es que el cambio de modelo productivo pasa por potenciar empresas que se dediquen a la exportación y la innovación en sectores punteros. Y ese camino sigue sin ser pisado.
Miguel Puente Ajovín - Caótica Economía

26.10.12

Descontrolado aumento del desempleo en España, en meses turísticos

Aumenta el desempleo en España, otra vez más, hasta alcanzar los 5.778.100 personas en un tercer trimestre turístico. 

La tasa de paro repunta hasta el 25,04 % tras otras 85.000 nuevas personas que terminan en el desempleo en este tercer trimestre de 2012. Trimestre compuesto por los meses de julio, agosto y septiembre, para analizar sobre qué meses estacionales estamos hablando.

En los que llevamos de año 2012 hemos aumentado en 799.700 nuevos desempleados, con reforma laboral incluida para que el paro bajara en España. Jodo.
Pero crece mucho el desempleo de larga duración, con casi 500.000 nuevos parados que llevan más de un año sin trabajo, en este año 2012.  Desempleo más traumático para las personas mayores de 50 años, con muy pocas posibilidades de reincorporarse el mercado laboral tras esta crisis y con graves efectos negativos sobre sus bases de cotización en sus respectivas jubilaciones. ¿Esto es justicia?
El número de familias con todos sus miembros en paro es de 1.737.900 familias, mientras que el número de familias con todos sus miembros trabajando asciende a 8.521.700 familias. Esta es la gran diferencia entre los que saben y sufren de la crisis y los que se creen que esto es un asunto “de otros”.
En este trimestre se han destruido 96.900 empleos, de los que 49.400 son del sector público y 47.600 del sector privado. Nadie está haciendo lo suficiente para controlar el desempleo, priorizando el déficit ante que el empleo. Dejo un gráfico de ElEconomista, con las tasas de empleo y desempleo de las respectivas comunidades de España; y un mapa de España de El Blog Salmón.

24.10.12

La importancia de la morosidad como dato económico

Uno de los temas en el que tenemos que tener puesto el ojo es en la morosidad. La morosidad es un indicador que nos informa de la duda que surge sobre el cobro de ciertos créditos.
Por ejemplo, supongamos que he dado un préstamo a dos amigos, 50 euros a cada uno. En el momento de pedir que me los devuelvan, uno de ellos me los da sin ningún problema, y yo anoto que el crédito que le había cedido ha sido ya devuelto. Supongamos que el otro amigo me dice que me lo dará en una semana. No tengo porque dudar de la capacidad de mi amigo, así que lo dejo correr. Pero si a la siguiente semana me sigue diciendo lo mismo, y me encuentro con que ha perdido el trabajo y no sabe con sinceridad si podrá devolverme el crédito en algún momento, yo lo anoto como crédito dudoso, o moroso. Se establece de forma oficial como moroso cuando se rechaza por tercera vez el pago de la deuda que había contraído.

¿Por qué es importante?

Obviando lo obvio, la morosidad muestra que, al final, la mejor forma que tiene alguien de pagar una deuda es pudiendo trabajar / ganar ingresos. Pero estamos en un país donde intentamos pagar una deuda privada enorme, donde nuestro sistema exportador se está recuperando pero muy lentamente y donde la tasa de paro no deja de aumentar y, por tanto, la capacidad de las familias de pagar su deuda va desapareciendo. En este contexto, la morosidad solo puede ir hacia arriba.

Veamos en un primer vistazo la evolución del total de créditos morosos desde el año 62, que es cuando empieza el registro el Banco de España:

Verlo así es hacer algo de trampa. Puesto que nuestra economía crece, sobre todo en términos nominales, la cantidad de crédito, de todo tipo, también aumenta y, por ende, la morosidad en términos absolutos sigue la misma senda. Por eso se suele dar la tasa de morosidad, esto es, la proporción de créditos morosos sobre el total:

Asusta un poco menos. Solo un poco. En primer lugar nos encontramos con que superamos hace pocos meses el record histórico, como ya apunté en su momento. El dato actual es del 10,5%. Es decir, de todo el crédito que existe, un 10,5% se asume con una gran dificultad de que se llegue a cobrar. La escalada si que asusta, sobre todo por una razón fundamental, ¿acaso hemos llegado al pico?
Veremos como evoluciona el crédito, teniendo en cuenta además la depresión en la que nos estamos metiendo, pero hay otro dato también interesante. El crédito moroso no va surgiendo por si solo. Ya hemos comentado que es aquel al que se le exige el pago y no llega a pagar. Cuando damos la tasa de morosidad, nos estamos refiriendo al propio stock de crédito total y moroso, ¿qué pasa si atendemos a la evolución?
El crédito total se está reduciendo, mientras el país va pagando sus deudas privadas (familias y empresas). ¿Qué parte del crédito que se exige de vuelta es moroso?
Y nos encontramos con que, aproximadamente, de cada 3 euros que se piden de vuelta, 1,8 se devuelven y 1,2 no, acabando como crédito moroso, el 40%.

Podemos verlo de varias formas, aunque la más ilustrativa quizás sea esta:

En el eje X vemos la caída del crédito desde comienzos de 2009.  En el eje Y, el aumento de los créditos morosos en el mismo periodo. Por cada euro que se pagaba (bajando el crédito), 0,65 euros no se pagaban (pero se reclamaban). Por tanto, de cada 1,65 euros que se reclamaban, 1 se devolvía y 0,65 no, lo cual representa casi el 40%.
Tambien podemos ver el caso completo: Desde 2009 el crédito ha caído en 171 millones y los créditos morosos han aumentado en 115 millones. El total exigido es, por tanto, de 286 millones, y el 115 de este es el 40%.

Aquí hay que hacer algunos apuntes. Primero, esto es un calculo muy orientativo, no exacto, puesto que todo el pago de deuda no implica una reducción del crédito per sé. Si se piden a devolver 200 euros, pero vuelves a prestar 300, el crédito total aumenta en 100 euros. Si suponemos que algo de crédito se está dando, entonces lo que exige a devolver es mayor a la caída del crédito y, por tanto, el porcentaje de este crédito exigido que acaba siendo moroso sería menor.
Por otro lado, una gran parte del poco crédito que se da es justamente para refinanciar, es decir, para permitir la subsistencia de empresas o familias que, si no, no podrían hacer frente a los pagos. Sin ello, la morosidad que se mostraría probablemente fuera mayor.

Con esto quiero decir que el dato del 40% no es, ni mucho menos, exacto, pero si da una muestra algo más realista del proceso por el que estamos pasando. En algún sitio he leído que era de un 50% que, aunque difiere del 40% que me sale a mi, está en bastante sintonía.
Veremos como evolucionan estos datos, pero desde luego son una muestra bien clara de porque nuestra país presenta unas cotas de desconfianza tan alarmantes.


Miguel Puente Ajovin - Caótica Economía

Es importante entender el proceso de las causas

Si los debates teóricos parecen no poder acabar nunca, uno podría pensar que los estudios empíricos deberían darle la razón a una u otra parte. Si bien en algunos casos la evidencia empírica es sobradamente abrumadora y, por tanto, clarificadora, en muchas de las grandes preguntas las respuestas se siguen basándose en los bandos que las planteen. Inclusive, en el caso de que consigas demostrar la estrecha relación existente entre dos sucesos (una gran correlación), no estarás certificando al 100% que el proceso de causación sea el correcto. Que dos variables estén correlacionadas no nos dice nada de su causación.

     ¿Por qué es importante entender el proceso de causación?

Varios filósofos argumentan que la idea de causación es una de las primeras ideas innatas (que nacen con nosotros, es decir, son parte de nuestro proceso de razonamiento y no hay que “aprenderlas” del exterior).
La causación nos permite establecer y entender las primeras reglas del funcionamiento de nuestro mundo a través del inductivismo, la experimentación a través de la observación como, por ejemplo, qué si dejamos de aplicar fuerza de agarre con la mano en un objeto éste se cae (no necesitamos entender el funcionamiento y la ecuación de gravedad previamente).
La causación nos permite establecer la cadena de eventos que, a partir de una acción (A), generan una reacción o fenómeno (B). Y se entiende necesario si queremos alcanzar o producir B de una manera intencionada.
El problema viene cuando filósofos como Hume declarán que “No podemos penetrar en la razón de la conjunción. Sólo observamos la cosa en sí misma, y siempre se da que la constante conjunción de los objetos adquiere la unión en la imaginación» (Hume, 1740: 93).”
Es decir, que lo único que vemos realmente es la correlación o conjunción entre variables o efectos. El proceso causacional pertenece al mundo de nuestra imaginación. No significa que no exista, sino que no podemos “verlo”, solo intuirlo.
Cuando observamos, estudiamos y analizamos relaciones, todo lo que vemos son, sencillamente, correlaciones. El dar un paso más y dotar a una correlación con la característica de causación es un mero hecho de “superstición”. Lo único que podemos establecer es un patrón de regularidad que nos de la confianza y seguridad necesaria para poder tratar de entender el mundo.
¿Seguirá saliendo el Sol por el este mañana?
Sea como fuera, el problema de la causación es importante y merece ser tenido en cuenta. Por ello es importante tener un modelo teórico detrás que determine de antemano la causación. No se trata tanto de justificarla, sino de intentar que sea consecuencia de unas hipótesis previas que puedan demostrarse ciertas (cambiándolo todo a un proceso deductivo). Sin embargo, habrá problemas que queden sin respuesta, ya que un diferente set de hipótesis puede acabar demostrando un diferente efecto causal para una misma correlación (observación).

     Cum hoc ergo propter hoc

El lenguaje matemático usado mediante las funciones nos dan una idea del efecto causacional en un plano lógico-matemático. Si Y=F(x), definimos a Y como una variable endógena, cuyo comportamiento se define (es decir, es causado) por el comportamiento de la variable exógena (x).
Así, podemos disponer de una serie de datos, que podemos mostrar gráficamente, que nos permita ver la relación existente entre dos (o más) variables. El problema consiste en confundir esta relación meramente estadística con una relación de causación, y es que existen varias vías por las que podemos incidir en el error.

¿En qué dirección?

Si relacionamos el consumo de bienes de alimentación con el total de población observaremos una estrecha relación, ya que es un consumo bastante estable. En este caso es obvio cual es la relación causacional: Una mayor población impulsará hacia arriba el consumo total de alimentos. (Al revés podríamos decir que una sociedad que consume más alimentos atrae población o tiene más natalidad, pero no tendría mucho sentido).
Si bien esta relación es relativamente sencilla, hay algunas mucho más complejas. Por ejemplo, la relación que existe entre la M1 y la M3, es decir, entre la base y la oferta monetaria. Un monetarista clásico diría que los movimientos en la base (M1) ocasionan, a través de la expansión crediticia, movimientos en la oferta (M3). Sin embargos, los teóricos del crédito endógeno realizaron hace poco un estudio donde el efecto causacional es el inverso (corroborando así su teoría), siendo la variación en la oferta la que, después, hace variar la base.

(Por cierto, por si alguien se lo pregunta, parece ser que Hume era más próximo a la teoría del crédito endógeno).
Es decir, no solo tenemos que saber distinguir entre correlación y causación, sino que ya tenemos problemas con destacar la dirección por la que ésta sucede.

El factor X

 Una posibilidad es que dos variables no estén relacionadas entre sí, pero tengan lazos con una tercera (X) que no hemos introducido en el análisis.
En este caso tendríamos que Y=F(X) y que M=G(X). Ambas variables (tanto Y como M) están condicionadas por X, pero no tienen relación real entre sí. Sin embargo, podemos establecer una sencilla relación: Si M=G(X), entonces X=G-1(M), y por tanto, Y=F(G-1(M)).
Esto genera la denominada relación espuria, una correlación significativa a nivel estadístico pero que no representa ninguna relación causal entre ambas variables.

Doctor X meets Doctor T
 Una posibilidad bastante recurrente es que la variable que cause (o que explique discursivamente) esta relación espuria, sea el tiempo.
Bueno, obviamente el tiempo no es la causa de nada, sino el marco por el que podemos establecer el efecto causacional. No es el tiempo el que causa que el helado se derrita, sino el calor.
Toda causación implica una sucesión de efectos, es decir, un antes y un después y, por tanto, un marco temporal. En si mismo, el tiempo es un requisito necesario, aunque no suficiente, de todo efecto causal.
El tiempo, como requisito indispensable, puede entrar dentro de las variables exógenas que determinen la variación de la variable endógena y, aquí viene el problema, hacer de factor X.  De hecho, al estar el tiempo en todas las variables que impliquen una cierta sucesión temporal (lo cual es redundante), podemos comparar y establecer correlaciones de casi cualquier tipo con casi cualquier variable y confundirlas con el proceso de causación.
Así, por ejemplo, Bobby Henderson (uno de los creadores del pastafarismo) popularizó la conocida correlación que existe entre el número de piratas y el calentamiento global. A medida que desciende el número de los primeros, los problemas medioambientales se agravan. (¿Es que acaso los piratas nos protegían del calentamiento global o es que eran muy sensibles al mismo?)  
De nuevo, estos ejemplos humorísticos nos permiten asimilar los problemas de una forma sencilla, y encontrar el error de forma casi obvia, pero hay problemas más complejos que distan mucho de estar plenamente solucionados.
La econometría dispone de herramientas sofisticadas que solucionan de una u otra manera toda la serie de trabas existentes para encontrar el efecto, si es que existe, entre las variables. Si bien las críticas están servidas y, desde luego, en la gran multitud de relaciones que se pueden encontrar en periódicos y artículos diarios no académicos estos problemas no son tenidos demasiado en cuenta (supongo que hasta yo simplifico muchas veces).
Así que, ya sabéis, que dos variables presenten una cierta correlación estadística no tiene porque implicar una causación determinada. Aunque, si bien en términos filosóficos podemos incluso hasta dudar de que exista algo como la causación (en filosofía se puede dudar de todo ¿no?), a nivel práctico, tomando las precauciones pertinentes, no hay que llegar a tales extremos si queremos llegar a ser prácticos.




Miguel Puente Ajovín - Caótica Economía

20.10.12

Sabemos (creemos) a qué precio se van a tasar las viviendas para el Banco Malo

Estamos a pocas fechas de saber a qué precio se van a tasar los activos inmobiliarios que desde los Bancos Heridos van a ir a parar al Banco Malo. Este decisión es muy importante para lograr que esta decisión sirva para algo o se quede en papel mojado. Si se rebajan mucho de precio, los Bancos Heridos sufrirán mucho, pero si se rebaja poco el Banco Malo será un fracaso al que no se seará entrar ninguna empresa privada, pues además de no ser negocio, será simplemente un cementerio de viviendas sin salida.

Pero tenemos algunos datos. Veamos si luego se confirman o no.

Según un concepto que hasta ahora se ha empleado menos de lo que se debería, que es la ubicación del inmueble, de la vivienda o el local, la horquilla de rebaja del precio varía considerablemente. Incluso se sabe que lo hará todavía más a la hora de poder vender finalmente estos activos a los futuros compradores. Se acabó definitivamente que una vivienda renga un precio parecido con independencia del lugar de construcción.

Una vivienda nueva se moverá en un recorte de precio mínimo del 31% que puede llagar hasta el 63% según su localización.

Una vivienda usada se moverán los recortes de precio entre un 23% para las mejor consideradas hasta un 59% para las alejadas o situadas en zonas con problemas de diverso índole económico.

Los locales verán menguada su tasación entre un 24% y un 55%.

Las urbanizaciones en construcción verán minorados sus precios finales entre un 40% y un 75%. Sobre todo por que la gran parte de ellas ya se están construyendo en zonas de complicada salida hacia la venta.

El suelo bajará entre un 58% y un 88%.

No van a bajar por poner un ejemplo, en igual o parecida medida las viviendas en el centro de las grandes ciudades (que bajan las que menos) contra las viviendas en el litoral mediterráneo (que bajan las que más).

Todos estos datos se han ido basando de los extraídos en la auditoria de Oliver Wyman, es decir no son datos sacados de una chistera, aunque no sabemos si serán los definitivos, pues sobre ellos caerá la decisión política de qué hacer con este Banco Malo. El examen realizado por la consultora se fundamentó en tres pilares: la tasación granular realizada por seis valoradoras nacionales e internacionales, los precios de mercado que se derivan de las últimas transacciones registradas (cuando las haya) y la depreciación estimada de los activos bajo un escenario de estrés de la economía.

14.10.12

¿Es hoy rentable la publicidad convencional?

Tras leer El País de este domingo, periódico que está sufriendo como todos, la gran bajada de rentabilidad como empresa por la pérdida de lectores e ingresos publicitarios, uno se pregunta algunas cosas sobre el efecto publicitario real de los medios de comunicación sobre los consumidores, que merecerían algunas respuestas internas, convencido de que ellos mismos son de los que más veces se preguntan donde están y qué hacer, antes de tener que recortar, despedir o cerrar.
Nada más abrir el periódico me encuentro con las páginas 2 y 3, completas de un anuncio a doble página de un coche caro. El precio de este anuncio es tremendo, o al menos lo era en otros tiempos, desconociendo ahora qué trabajo de orfebrería fina tienen que hacer los comerciales de publicidad para lograr meter este contrato.
Como es lógico, dos páginas encaradas y llenas de un solo anuncio, sirven para ser pasadas por el lector en menos de un segundo, sin percatarse —la inmensa mayoría de los lectores— qué es lo que se anuncia allí, más si no contiene un elemento gráfico que llame la atención en ese medio segundo de atención. Os juro que en mi caso ni la marca me llegó, pues el logotipo era pequeño y sin contraste visual.
Que me perdonen los que logran la rentabilidad a duras penas con la publicidad, pero es que creo que toda ella hay que plantearla de nuevo, repensando sinergias, rentabilidades y precios. Pero sigamos.
En total El País del domingo sin suplementos se compone de 64 páginas. Hay 19 páginas con anuncio a toda página. Jope. Casi un 30% del periódico está compuesto de anuncios a página entera. Carísimos antes, que previsiblemente hoy se venden para dar importancia al anunciante y llenar papel a precios de oferta. En cambio no llegan a 7 las páginas en superficie del resto de anuncios. En total un 40% de publicidad que no es mucho en su suma total, si se pudiera cobrar al precio que antes se pagaba.
Pero el consumidor huye de la publicidad. De toda. Más si es de página completa pues es más fácil no dirigir la mirada hacia el anuncio y pasar de él. Hoy la publicidad que funciona es más indirecta, más “en secreto”, teledirigida, sin que el lector o el televidente se percate de que le está entrando por la vena.  Hay también que mantener marca, hay que estar en el mercado publicitario junto a tus competidores, sin duda. Pero si queremos que la publicidad vuelva, hay que dotarla de calidad en su eficacia, en sus efectos de consumo. Si la ñublicidad no ayuda a vender, no sirve.
Efectivamente, como dice Cebrián, todavía nadie ha descubierto la manera de hacer rentable internet y su gran potencial publicitario. Hay que pensar con el siglo XXI entre ceja y ceja, y no con el siglo XX entre las piernas.

9.10.12

Confianza empresarial en España 2012

Veamos un gráfico con el último dato publicado sobre la confianza empresarial en España, que nos señala sobre como los empresarios ven (positiva o negativamente) el siguiente trimestre (expectativa), y como les ha ido el anterior (situación). Observamos el cambio entre el segundo trimestre de este año y como hemos ido bajando hasta volvernos a posicionar como a principios de este duro año 2012.

A partir de aquí hago el indicador de confianza CE (propio) con la metodología del Markit. De esta forma, una cifra inferior a 50 se puede relacionar con un estado de confianza o situación recesivo (más del 50% tienen una opinión no favorable sobre el futuro de la economía) y al revés.

Tenemos ya cuatro datos (es un indicador reciente), por lo que ya estamos en posición de hacer un gráfico:
Lo que vemos es una caída en las expectativas o en la confianza de los empresarios españoles, que solo aumentó, quizás, cuando pensaron que las medidas del gobierno darían algo de luz sobre el crecimiento y la salida del túnel en el que nos encontramos. Pero obviamente no fue así.

También se puede destacar algo bastante racional. Cuando la situación ha sido más positiva que tu expectativa (has ido mejor de lo esperado) la confianza sobre el siguiente trimestre aumenta, y viceversa. Esto nos haría pensar que el siguiente trimestre aunque será peor que este, será mejor de lo esperado y, por tanto, puede aumentar ligeramente la confianza.
Miguel Puente Ajovín. Caótica Economía

4.10.12

Conozcamos mejor el déficil público y publicado de España

En este blog nos gusta mucho jugar con los números, sacarles sustancia. A menudo simplificar mucho los análisis no suele ser buena idea, pero vamos a intentarlo. Deseo hablar del déficit público como tal, sobre todo porque la demanda de información a este respecto es bastante alta.

Llevamos ya dos trimestres, es decir medio año cubierto con datos oficiales, y podemos hacernos ya una ligera idea de primero cómo va, y segundo cómo puede acabar.

La preocupación principal es cuánto va a bajar el déficit este año, aunque a este respecto debería decir que los indicadores más simples dicen que nada. El déficit no va a bajar, va a aumentar.

Lo primero que podemos establecer es la relación que ha habido entre el déficit registrado en el primer semestre y el total durante los años previos. Esto nos podría dar un primer indicador de por donde van a ir los tiros.

 Cogiendo los datos desde 2006:
El año más atípico fue 2008 (que es justo el inicio de la crisis). En general, el déficit total ha sido entre un 85% (los años pre crisis) y un 130% (Los años post 2008) y mayor al déficit del primer semestre. Con estos datos, el déficit que obtendríamos en 2012 (de forma puramente estadística), sería 103.484 millones de euros.

Para ponerlo un poco en perspectiva con el resto de años:
La linea azul es el déficit registrado. La linea roja la previsión que sale estadísticamente a la luz de los datos del semestre de 2012. Y es que, aunque parezca increíble, el déficit público del primer semestre ha sido muy superior al del año pasado. Uno pensaría que cuando Rajoy hace del déficit (su enemigo número uno), al menos, se debería hacer mención a que no lo está consiguiendo ni por asomo.
El déficit del primer semestre de 2011 fue de 43.121 millones. El de 2012 de 45.250 millones. Casi un 5% más.

Pero eso no es todo, la verdad. Ya sabemos que las estadísticas se suelen mejorar, completar, cambiar. Por ejemplo, hace tres meses el déficit de 2011 iba a ser de casi 92.000 millones, y ha acabado siendo de 100.000. Ocho mil millones más de gastos que no habían quedado registrados (recordad los anuncios de algunas comunidades autónomas con facturas aun sin declarar, y aun queda saber como van a computar algunas partidas que están en suspensión…).

El caso es que del déficit que se estima en un momento, al déficit que se acaba teniendo, siempre hay un ligero aumento. Esto implicaría, de cumplirse este año, que el déficit del primer semestre es mayor de los 45.000 millones y que, por tanto, el déficit total sería aun mayor a los 103.000 millones que nos han salido. ¿Cuánto saldría teniendo en cuenta esto?  Nos iríamos a una cifra como 118.637 millones, que es incluso superior a la de 2009 (donde alcanzamos el record).

Recordad, esto es puro juego de números. Ni siquiera yo lo tomo con una “predicción”, pero si que nos indica que, a la luz de los datos del semestre y en base al comportamiento del déficit de los anteriores años, el déficit de 2012 se nos va a ir de las manos.

¿Y esto por qué? ¿Es que no estamos siendo austeros?

De igual forma que subir impuestos no te garantiza que los ingresos fiscales suban, bajar los gastos estructurales no te garantiza que bajen los gastos públicos, de forma que disminuir el déficit estructural no te garantiza que baje el déficit total, por la evolución del déficit cíclico.

Lo que en teoría está claro, en la practica es más difícil de ver. ¿Qué parte del déficit es estructural y cual cíclico? Hay estadísticas oficiales en algunos organismos (las del FMI creo que son las más básicas). Pero siempre hay quejas y críticas sobre como debería descomponerse el déficit total entre ambas variables.

Yo me he limitado a seguir enseñando números. He establecido la relación de cambio del déficit por el ciclo económico (en base a los cambios del nivel productivo, nominal, puesto que el déficit está en términos nominales) y luego he descompuesto el déficit total entre aquel que varía con el ciclo, y el restante, dejandolo como estructural. Todo ello en medias móviles para quitar el ciclo estacional y dejar solo el económico. Supongo que me he dejad por el camino varias leyes lógicas econométricas, pero sirve para establecer mi argumento.

Esto es lo que obtengo:
 Sabemos que la evolución del déficit, sobre todo los ingresos fiscales, y más en nuestro país, son muy sensibles al ciclo. Y los intentos por bajar el déficit por la vía discrecional (la única que se puede manipular directamente) en los últimos meses se han quedado en nada cuando el mal estado de la economía ha ampliado el déficit cíclico.

Por que de vez en cuando uno oye que el problema es que no estamos siendo verdaderamente austeros, como si los impuestos no estuvieran subiendo y varias partidas de gasto no estuvieran siendo recortadas (solo hay que ver el descenso en el gasto de ministerios que publica mensualmente el ministerio de hacienda…). No podemos decir que no somos austeros por el hecho de que no baje el déficit total, al igual que no podemos decir que no hemos subido impuestos solo porque sigan cayendo los ingresos. Es, simplemente, erróneo, desde un punto de vista teórico y práctico.

La única forma de bajar el déficit de verdad, es cambiando el impacto del ciclo en él. Y para ello hay que tomar medidas mucho más dolorosas sobre el pago de subvenciones, parados, sistema de pensiones… Desde luego, yo no abogo por ello, pero mucho me temo que, a la luz de estos datos, es lo único que le queda a nuestro querido Rajoy por tocar de verdad.


PD: Todo parecido con la realidad puede ser mera coincidencia. Los impactos de medidas estructurales, necesarias (aunque no muy bien acometidas), y el exterior pueden afectar al déficit en lo que queda de semestre de una forma novedosa (en breve pasaremos a tener un sector exterior superavitário). Estos datos son un reflejo de lo que puede pasar “si seguimos por el mismo camino”. Nadie dice nada de lo que pasaría si cambiamos de ruta.

PD2: Efectivamente, si el déficit aumenta, y el PIB baja (en torno al 1,6% según se estima), el déficit público como se suele ofrecer, en porcentaje, se nos iría aun más de las manos.
Miguel Puente Ajovín

2.10.12

Balanza sectorial de España, segundo trimestre 2012

Estamos otra vez antes las balanzas sectoriales, o cuentas trimestrales no financieras de los sectores institucionales españoles: hogares, empresas, sector público y sector exterior, referidos en este caso al segundo trimestre del año 2012.

A través del análisis de estas cifras podremos saber el flujo monetario acaecido en los sectores de la economía: la renta, el consumo, la inversión, y la capacidad de ahorro de las familias, y nos da indicios claros ya no de cómo va la economía a nivel productivo (pues para ello tenemos los datos trimestrales de crecimiento económico), sino como van aguantando y evolucionando las finanzas de cada sector de la economía. La gracia, por supuesto, está en la interrelación existente entre todos los sectores de la economía. Un análisis completo necesita mirar todos los lados de la realidad para poder saber realmente dónde nos encontramos. Así pues, allá vamos. 

Recuerden que si quieren ver en grande un gráfico en concreto pueden pinchar en ellos para ampliarlos.

 

Hogares

Lo primero que vamos a ver es la evolución de las finanzas de los hogares. Para comparar la evolución, y dado que los datos no están desestacionalizados, tenemos que comparar el dato de cada trimestre (en este caso el segundo) con el mismo trimestre de los años anteriores.
La renta de las familias cayó en el 2º trimestre un 3,5% interanual, al caer poco más de 6.000 millones, hasta los 172.960 millones. La aportación del sector público a las familias casi no ha variado, disminuyendo un nimio 0,4%. Aunque las familias paguen impuestos, quizá con lo que más nos solemos quedar, las transferencias y prestaciones sociales que las familias, en su conjunto, reciben de las administraciones públicas, son superiores. De forma que el sector público aumenta la renta disponible de las familias.


La renta disponible es aquella que las familias disponen para consumo e inversión:
El consumo de las familias ha caído un 0,54%, del orden de los mil millones, pero la caída de la renta disponible ha sido mayor, más de seis mil millones, por lo que el ahorro de las familias ha vuelto a caer, en este caso un 35%.


En este caso es interesante ver la tasa de ahorro de las familias
En este gráfico podemos ver la media móvil desde el año 2000 de la tasa de ahorro bruta y neta (que descuenta el efecto de la depreciación). Como se puede ver, en un momento en el que con el montante de deuda privada que tenemos sobre nuestras cabezas todos los sectores están intentando pagar su deudas y ahorrar, la tasa de ahorro es incluso inferior a las tasa de ahorro de los primeros años de la década, ¡Incluso en plena burbuja! 


La paradoja del ahorro en todo su esplendor. En un momento en el que todos los sectores quieren ahorrar, la tasa de ahorro es inferior al momento en el que “nadie” quería ahorrar.
Si al ahorro le quitamos la inversión, obtenemos la cantidad o montante de dinero que “sobra”, que puede servir o para financiar a otros sectores, o para pagar el montante de deuda (aquí es donde estamos). La inversión de las familias ha bajado casi un 60%, pero es que era ya de por sí muy baja. El efecto monetaria es muy pequeño, y se acerca ya a valor nulos, donde bajadas en la inversión implicarían desinversión (la inversión no llegaría ni a suplir la depreciación). Si el ahorro baja, y la inversión, aun bajando bastante no puede hacerlo mucho más, la capacidad final de las familias vuelve a caer, en este caso un 26%.


Hablamos mucho de cómo las familias han conseguido empezar a pagar su deuda, pero vemos que los esfuerzos requeridos (1) son cada vez mayores, (2) son cada vez más difíciles y (3) dan cada vez menos frutos. Puesto que mientras las familias intentan ahorrar, su renta, su principal fuente de ingresos, cae. Tanto por la caída en los salarios de los que trabajan, como por la caída de los empleados.

 

Empresas

El nivel de producción (y por tanto, venta) de las empresas ha caído un 1,8%. En torno a los dos mil millones de euros. En parte por la caída en el consumo de las familias y la caída en el consumo del sector público (que luego veremos). Sin embargo, las empresas también tienen una deuda (la mayor) que necesitan pagar, por lo que los esfuerzos por mantener un resultado positivo se centran en reducir los costes. En este caso reducir la remuneración de asalariados, en un 3,1%. También cae la renta de propiedad (asociado al pago de intereses, dividendos…), aunque sí aumentan los costes por impuestos, en torno al 1,6%. Con todo ello, la renta disponible de las empresas ha conseguido aumentar en este segundo trimestre un 11%, casi dos mil millones.
Y puesto que ha mantenido la inversión más o menos constante, la capacidad de financiación (o pago de deudas) de las empresas ha conseguido aumentar un 34% (los mismos dos mil millones).

 

Sector privado

Para ver la evolución del conjunto del sector privado incluimos también a las instituciones financieras.
Nos encontramos con un aumento del ahorro de poco más de cuatro mil millones, un 11%, y una bajada en la inversión del 20%, que hacen que la capacidad final de financiación del sector privado aumente en siete mil millones, hasta los 28.815 millones. El aumento se debe sobre todo a las instituciones financieras, que multiplican por cinco su capacidad de ahorro y en menor medida por las empresas (en las familias recuerden que disminuye su capacidad de ahorro).

 

Sector público

Para analizar la evolución del sector público veremos la evolución de los recursos y los empleos del mismo.
La renta primaria, que se obtiene a partir de los impuestos obtenidos de la producción e importación (meteríamos aquí el IVA), cae un 21%. Los impuestos corrientes (IRPF, sociedades…), aumentan un 4,5%, sobre todo desde el aumento de la imposición directa. Y las cotizaciones sociales caen, sobre todo por la caída en la afiliación de los trabajadores, que son despedidos por las empresas.
El total de recursos cae un 4,5%, hasta los 70.274 millones.
Las prestaciones sociales siguen representando el gran grueso de los gastos del sector público (recuerden que son para mantener la renta de las familias y aumentarla) y casi no varía en tamaño. Cae el consumo efectivo, como necesidad de ajuste y austeridad impuesto para reducir su déficit público, lo cual como hemos visto ha acabado afectando a las ventas de las empresas, y cae un 4,3% la inversión, que se ha quedado en 4.579 millones. De nuevo, son partidas ya muy pequeñas, sobre todo en comparación, y que poco más pueden caer sin que impliquen descapitalización.


El total de empleos o gastos por tanto cae en torno al 1% y llega a los 99.944 millones.
En un periodo en el que los ingresos del sector público caen, solo se pueden hacer un par de cosas. O bajas prestaciones sociales (y cae la renta de las familias) o bajas consumo (y bajas las ventas de las empresas), o bajas inversión (algo difícil si ya está baja), o aumentas déficit.
(También podríamos ver la capacidad o necesidad de financiación como resta entre recursos y empleos, 70.274 - 99.944 = -29.670).
El déficit del sector público, por tanto, ha seguido aumentando, en este caso un 8,5%, en más de dos mil millones.
Es importante saberlo porque complementa en gran medida la evolución del déficit público que nos proporciona el ministerio de hacienda periódicamente.
Entre el primer y el segundo trimestre, el déficit ha sido de 45.250 millones, mientras que el año pasado fue de 43.121 millones. Es decir, no solo no ha bajado, sino que ha aumentado. Veremos como evoluciona, pero si el déficit total aumenta y el nivel de producción baja, el ratio saldrá mayor incluso que el año pasado…


 

Sector exterior

El sector exterior nos indica el endeudamiento total de la economía, del conjunto. Por primera vez nuestras exportaciones han sido mayores que nuestras importaciones, aunque aun ha habido una cierta salida de capital exterior (no reflejada en el gráfico) que hace que el endeudamiento total exterior siga siendo positivo.
Como sabemos, el sector exterior sigue siendo nuestro único aliciente, nuestro único punto positivo, pero debería serlo mucho más. El saldo positivo es algo necesario para poder pagar el endeudamiento conjunto. Como sabemos de una de las identidades básicas de la economía, el superávit del sector privado es igual al déficit público más el superávit exterior. Sin superávit exterior, es imposible que las familias puedan pagar su deuda sin que el déficit público no vaya en aumento, lo cual ya sabemos que nos perjudica bastante.
Podemos ver esta relación en el siguiente gráfico-espejo:
Hasta ahora, con un déficit exterior positivo, la única posibilidad de que el sector privado ahorrase (la barra azul sea positiva) es que el sector público se endeudase (barra roja sea negativa). En terminos matemáticos: (S - I) = (G - T) + (X - M). Ahorro privado = Déficit público + superávit exterior. 

 

Conclusión

El entorno recesivo sigue acuciando a las familias, que ven disminuida su renta y, por tanto, su capacidad de ahorro. El intento de las familias por ahorrar disminuyendo su consumo (así como las AAPP), bajan las ventas e ingresos de las empresas, que como también quieren ahorrar bajan la remuneración de asalariados (despidiendo y bajando salarios), lo cual baja la renta de las familias, en una espiral de la que aun no vemos el final. El sector público, en medio, sigue manteniendo políticas de austeridad que en práctica no tienen el efecto deseado (bajar el déficit), puesto que el ciclo acaba afectando disminuyendo ingresos y aumentando gastos. La otra cara del déficit público, es que consigue mantener en terreno positivo, y aumentando, la capacidad de ahorro y pago de la deuda del sector privado. El cuento chino de que el sector privado consigue pagar deuda mientras que el irresponsable sector público no lo consigue no es más que una cara de una moneda que tiene dos. Lo uno no puede darse sin lo otro. Al menos hasta ahora. Cuando tengamos un sector exterior positivo, será otra historia. 


El problema de fondo, nuestro sector exterior, va mejorando, pero muy lentamente. Seguimos teniendo problemas, sobre todo en torno al déficit energético, y dependen en gran medida de las importaciones, que ahora están bajas dada la caída en el consumo familiar.


Esperemos que para los siguientes trimestres, donde el sector exterior puede empezar a dar signos positivos, la evolución de la economía vuelva a dar signos de reanimación, aunque si entonces el sector público consigue realmente su objetivo, podemos tener los mismos problemas en las familias y empresas.  
Miguel Puente Ajovín. Caótica Economía