Teoría monetaria moderna o Modern Monetary Theory

El actual número de escuelas de pensamiento económico es algo que puede llegar a sorprender a los que se aproximan a la economía en un primer momento. El contacto directo con la ética, la filosofía, la política o con la especificación de intereses (como pueden ser escuelas versadas en el estudio del historicismo, o la instituciones), hacen que una ciencia como la economía diversifique mucho su esfera de pensamiento. Una de ellas, es la Modern Monetary Theory.

Presentada por G. F. Knapp en 1895, y siendo revivida en gran parte por Abba P. Lerner, se define a si misma como el estudio especifico sobre sistemas monetarios modernos, sin ideologías, ni elucubraciones que vayan más allá de la simple lógica tras el funcionamiento real del sistema monetario.

Lo primero que empiezan enseñando es la simple realidad de que un sistema económico no tiene ninguna “restricción” monetaria como si la puede tener una familia. Una sistema puede introducir dinero simplemente prestándoselo a los bancos desde el banco central (Aka: imprimir billetes). De hecho, tal como yo mismo he clamado alguna vez, es sustancialmente inadecuado comparar el funcionamiento económico de un país con el de una familia. También es inadecuado emplear estos sistemas para razonar sobre el caso de la eurozona, ya que su banco central no está a disposición de los países de la eurozona, sino del conjunto, muy heterogéneo.

Aquí viene la bomba que a muchos no les gustará y que hará que tomen a esta escuela con malos ojos: El no tener restricción permite al gobierno alcanzar el pleno empleo sin afectar a los precios ajustando el balance fiscal del gobierno a la fluctuación del gasto del sector privado. (Joder, otros keynesianos…).

Uno de los métodos empleados podía ser el llamado: Job Guarantee o “Garantía de trabajo”, que consiste en que el gobierno garantice un trabajo al salario mínimo en el sector público. Así, en vez de gastar dinero en estímulos que acabaran o no aumentando la demanda interna del país, este mecanismo aumentaría el empleo de forma automática, desde abajo.
No tener restricción a la hora de emitir billetes no significa que no debamos imponérnoslas. El tamaño del déficit importa. Gastar demasiado puede llevar hacia la inflación, lo cual convertiría el sistema monetario en algo prácticamente intratable, caos puro. El problema, por tanto, es sobre la inflación, es todo en lo que hay que fijarse, no en si el déficit es positivo o no.

Las razones por las que hay que intentar disminuir la tasa de desempleo a corto plazo es por sus efectos reales sobre el sistema a medio y largo plazo: Además de significar una situación desfavorable para un ciudadano que ve mermados sus ingresos, afecta al capital humano, el crimen, los costes médicos, la perdida de habilidades, perdida de motivación, incremento de desigualdades…

¿No se incrementarán los precios con la simple emisión de dinero?

Parten de la conocida ecuación de Fisher: M*V=P*Y. Donde la cantidad total de dinero por la “velocidad” a la que circula iguala el valor nominal de la producción. Se alude a la constancia tanto de V como de Y, en pleno empleo, para argüir que, si incrementamos M (emitiendo billetes), lo único que sucede es que aumentan los precios (P). Pero en situaciones recesivas Y no es constante, puesto que estamos utilizando menos capacidad de la potencial, y V se ha demostrado ser muy volátil.

Al sobrevenir una crisis, la gente prefiere guardarse el dinero, no comprar, por miedo al futuro, lo cual hace bajar V. Puesto que los precios son rígidos (pensamiento también próximo al keynesiano), esto hará que Y (la producción) baje. Si el incremento de M se utiliza para aumentar Y directamente (vía empleando desempleados) no habrá mayor problema.

Sobre la deuda generada

Hay que entender plenamente su concepto sobre el gasto acaecido por el gobierno. La deuda puede aumentar tanto como se quiera puesto que no es un perjuicio para futuras generaciones. No hay que entender la deuda como algo que “habrá que pagar”. La deuda está financiada con los bonos del estado, elemento que, para la MMT es sustitutivo del propio dinero. La deuda acabará siendo una suma de los bonos emitidos por el gobierno, así como la masa monetaria es la cantidad de dinero emitida por el banco central. Ninguna de las dos debe ser devuelta. En el momento que se quiera el banco central puede “comprar” estos bonos, intercambiando en el sistema títulos del estado por simple dinero. Tener bonos es como tener dinero, tanto teórica, como empíricamente. Si quiere comprar algo solo tiene que intercambiarlos o usarlos de aval para un crédito hipotecario.

Ahorro y déficit

Para finalizar, también aluden a la necesidad del déficit público para aumentar el ahorro neto del sector privado:
Se define el ahorro neto como la parte de ingresos (después de haber pagado impuestos), que ni se consume ni se invierte. Sería igual al ahorro menos la inversión (S-I).
Partiendo de la identidad contable macroeconómica básica: Y=C+I+G+X-M, podemos, sustituyendo el consumo (C), por Y-T-S (renta después de impuestos menos el ahorro bruto), obtener:
(S-I)=(G-T)+(X-M).

Si tenemos el sector exterior balanceado (X=M, exportamos la misma cantidad que importamos), el ahorro neto solo podrá ser posible si existe déficit público.

El déficit público, por tanto, ni debe tratarse como algo moralmente malo, ni genera efecto expulsión sobre la actividad privada (crowding out), ni supone una deuda para las futuras generaciones.
El problema de la crisis de demanda producida por la paradoja del ahorro (relacionada con la ilustración provista por German) se explica fácilmente bajo esta ecuación. No puede aumentar (S-I), si todo lo demás (X, M, G y T) permanece constante. Si en un primer momento aumenta el atesoramiento (aumenta el ahorro neto, S-I), bajaría el consumo más de lo que aumentaría la inversión, ocasionando una bajada en la producción, que haría disminuir la renta y, por tanto el ahorro, manteniendo finalmente constante (S-I), con una bajada en Y. La única forma de que esto no pase es que el atesoramiento (en periodos de incertidumbre hacia el futuro) vayan acompañados de un aumento del déficit público. Así tanto (S-I) como (G-T) pueden aumentar sin afectar a la producción final (Y).

Además, el déficit, permitiendo el sobre ahorro, hace que el tipo de interés tienda a bajar (por el exceso de ahorro sobre inversión). Lo cual entra en plena confrontación con las teorías más clásicas que dicen justo lo contrario, implicando un crowding out en en el que la MMT no cree del todo, que ocasiona que los tipos de interés suban.

Espero no haberos perdido por el camino. Aquí podéis encontrar una guía de 22 páginas explicando más "profundamente" y de forma bastante sencilla lo que piensa esta escuela, solo quiero copiar los consejos que dan antes de ponerse en serio a estudiarla:
“Olvida quien eres. Olvida todo lo que pensabas sobre el gobierno (bueno o malo), a no ser que desees deshacerte del gobierno (es decir, si eres puro comunista). Olvida lo que piensas de la política social, olvida tus emociones. Olvida la nación en la que vives, eso no importa. Olvida todo concepto y entrenamiento económico anterior. Solo intenta entender lo que estás a punto de leer.”

Toda la información la he sacado de su Wiki y varios blog, por lo que me he limitado a hacer una pequeña traducción / resumen de las ideas principales de esta escuela de pensamiento. Quiero dejar claro que ni comparto al 100% esta visión, ni llevo tiempo leyendo sobre la misma, lo cual quiere decir que si alguien más próximo a esta escuela lee este artículo y encuentra algún fallo o quiere añadir algo más (ya sean matices o cosas totalmente diferentes), estaré encantado de actualizarlo.
Publicar un comentario