28.3.12

Sobre sondeos y la huelga general de mañana

Os dejo dos pantallas de dos diarios diferentes españoles pero ambos conservadores. El número de votos a la pregunta “¿Hará usted huelga mañana?” es similar, sobre los 16.000 que ya es un número aceptable. Peor los resultados son bien distintos entre ambas. No por posible manipulación, sino más bien por la decisión de los diferentes lectores a intervenir o no en la encuesta. En la encuesta de abajo el número de visitantes en su web es muy superior al sondeo de arriba, pero en cambio el número de votos, de personas que han decidido participar es parecido, siendo que ambas encuestas llevan un tiempo muy parecido puestas en sus páginas web. Cada vez está más claro que las encuestas y sondeos se manipulan ellos solos según el tipo de sociedad y su grado de participación en las respuestas activas.

24.3.12

Teoría monetaria moderna o Modern Monetary Theory

El actual número de escuelas de pensamiento económico es algo que puede llegar a sorprender a los que se aproximan a la economía en un primer momento. El contacto directo con la ética, la filosofía, la política o con la especificación de intereses (como pueden ser escuelas versadas en el estudio del historicismo, o la instituciones), hacen que una ciencia como la economía diversifique mucho su esfera de pensamiento. Una de ellas, es la Modern Monetary Theory.

Presentada por G. F. Knapp en 1895, y siendo revivida en gran parte por Abba P. Lerner, se define a si misma como el estudio especifico sobre sistemas monetarios modernos, sin ideologías, ni elucubraciones que vayan más allá de la simple lógica tras el funcionamiento real del sistema monetario.

Lo primero que empiezan enseñando es la simple realidad de que un sistema económico no tiene ninguna “restricción” monetaria como si la puede tener una familia. Una sistema puede introducir dinero simplemente prestándoselo a los bancos desde el banco central (Aka: imprimir billetes). De hecho, tal como yo mismo he clamado alguna vez, es sustancialmente inadecuado comparar el funcionamiento económico de un país con el de una familia. También es inadecuado emplear estos sistemas para razonar sobre el caso de la eurozona, ya que su banco central no está a disposición de los países de la eurozona, sino del conjunto, muy heterogéneo.

Aquí viene la bomba que a muchos no les gustará y que hará que tomen a esta escuela con malos ojos: El no tener restricción permite al gobierno alcanzar el pleno empleo sin afectar a los precios ajustando el balance fiscal del gobierno a la fluctuación del gasto del sector privado. (Joder, otros keynesianos…).

Uno de los métodos empleados podía ser el llamado: Job Guarantee o “Garantía de trabajo”, que consiste en que el gobierno garantice un trabajo al salario mínimo en el sector público. Así, en vez de gastar dinero en estímulos que acabaran o no aumentando la demanda interna del país, este mecanismo aumentaría el empleo de forma automática, desde abajo.
No tener restricción a la hora de emitir billetes no significa que no debamos imponérnoslas. El tamaño del déficit importa. Gastar demasiado puede llevar hacia la inflación, lo cual convertiría el sistema monetario en algo prácticamente intratable, caos puro. El problema, por tanto, es sobre la inflación, es todo en lo que hay que fijarse, no en si el déficit es positivo o no.

Las razones por las que hay que intentar disminuir la tasa de desempleo a corto plazo es por sus efectos reales sobre el sistema a medio y largo plazo: Además de significar una situación desfavorable para un ciudadano que ve mermados sus ingresos, afecta al capital humano, el crimen, los costes médicos, la perdida de habilidades, perdida de motivación, incremento de desigualdades…

¿No se incrementarán los precios con la simple emisión de dinero?

Parten de la conocida ecuación de Fisher: M*V=P*Y. Donde la cantidad total de dinero por la “velocidad” a la que circula iguala el valor nominal de la producción. Se alude a la constancia tanto de V como de Y, en pleno empleo, para argüir que, si incrementamos M (emitiendo billetes), lo único que sucede es que aumentan los precios (P). Pero en situaciones recesivas Y no es constante, puesto que estamos utilizando menos capacidad de la potencial, y V se ha demostrado ser muy volátil.

Al sobrevenir una crisis, la gente prefiere guardarse el dinero, no comprar, por miedo al futuro, lo cual hace bajar V. Puesto que los precios son rígidos (pensamiento también próximo al keynesiano), esto hará que Y (la producción) baje. Si el incremento de M se utiliza para aumentar Y directamente (vía empleando desempleados) no habrá mayor problema.

Sobre la deuda generada

Hay que entender plenamente su concepto sobre el gasto acaecido por el gobierno. La deuda puede aumentar tanto como se quiera puesto que no es un perjuicio para futuras generaciones. No hay que entender la deuda como algo que “habrá que pagar”. La deuda está financiada con los bonos del estado, elemento que, para la MMT es sustitutivo del propio dinero. La deuda acabará siendo una suma de los bonos emitidos por el gobierno, así como la masa monetaria es la cantidad de dinero emitida por el banco central. Ninguna de las dos debe ser devuelta. En el momento que se quiera el banco central puede “comprar” estos bonos, intercambiando en el sistema títulos del estado por simple dinero. Tener bonos es como tener dinero, tanto teórica, como empíricamente. Si quiere comprar algo solo tiene que intercambiarlos o usarlos de aval para un crédito hipotecario.

Ahorro y déficit

Para finalizar, también aluden a la necesidad del déficit público para aumentar el ahorro neto del sector privado:
Se define el ahorro neto como la parte de ingresos (después de haber pagado impuestos), que ni se consume ni se invierte. Sería igual al ahorro menos la inversión (S-I).
Partiendo de la identidad contable macroeconómica básica: Y=C+I+G+X-M, podemos, sustituyendo el consumo (C), por Y-T-S (renta después de impuestos menos el ahorro bruto), obtener:
(S-I)=(G-T)+(X-M).

Si tenemos el sector exterior balanceado (X=M, exportamos la misma cantidad que importamos), el ahorro neto solo podrá ser posible si existe déficit público.

El déficit público, por tanto, ni debe tratarse como algo moralmente malo, ni genera efecto expulsión sobre la actividad privada (crowding out), ni supone una deuda para las futuras generaciones.
El problema de la crisis de demanda producida por la paradoja del ahorro (relacionada con la ilustración provista por German) se explica fácilmente bajo esta ecuación. No puede aumentar (S-I), si todo lo demás (X, M, G y T) permanece constante. Si en un primer momento aumenta el atesoramiento (aumenta el ahorro neto, S-I), bajaría el consumo más de lo que aumentaría la inversión, ocasionando una bajada en la producción, que haría disminuir la renta y, por tanto el ahorro, manteniendo finalmente constante (S-I), con una bajada en Y. La única forma de que esto no pase es que el atesoramiento (en periodos de incertidumbre hacia el futuro) vayan acompañados de un aumento del déficit público. Así tanto (S-I) como (G-T) pueden aumentar sin afectar a la producción final (Y).

Además, el déficit, permitiendo el sobre ahorro, hace que el tipo de interés tienda a bajar (por el exceso de ahorro sobre inversión). Lo cual entra en plena confrontación con las teorías más clásicas que dicen justo lo contrario, implicando un crowding out en en el que la MMT no cree del todo, que ocasiona que los tipos de interés suban.

Espero no haberos perdido por el camino. Aquí podéis encontrar una guía de 22 páginas explicando más "profundamente" y de forma bastante sencilla lo que piensa esta escuela, solo quiero copiar los consejos que dan antes de ponerse en serio a estudiarla:
“Olvida quien eres. Olvida todo lo que pensabas sobre el gobierno (bueno o malo), a no ser que desees deshacerte del gobierno (es decir, si eres puro comunista). Olvida lo que piensas de la política social, olvida tus emociones. Olvida la nación en la que vives, eso no importa. Olvida todo concepto y entrenamiento económico anterior. Solo intenta entender lo que estás a punto de leer.”

Toda la información la he sacado de su Wiki y varios blog, por lo que me he limitado a hacer una pequeña traducción / resumen de las ideas principales de esta escuela de pensamiento. Quiero dejar claro que ni comparto al 100% esta visión, ni llevo tiempo leyendo sobre la misma, lo cual quiere decir que si alguien más próximo a esta escuela lee este artículo y encuentra algún fallo o quiere añadir algo más (ya sean matices o cosas totalmente diferentes), estaré encantado de actualizarlo.

19.3.12

Por qué ha aumentado tanto el gasto público en España

No hace mucho hablábamos aquí de la evolución de los estímulos y el crecimiento durante la crisis económica para una gran parte de países de la UE. Hoy quiero centrarme algo más en la proporción del gasto público en sus diferentes partidas, centrándome en España que es lo que más nos importa a nosotros. El propósito de este pequeño análisis es ver cómo ha evolucionado el gasto público a la vez que atendemos a la  separación del mismo sobre su evolución cíclica y estructural. Siento decir que los datos van hasta el año 2010; cuando tengamos los del año 2011 haremos una entrada más exhaustiva.

De 2007 a 2010, el gasto público ha aumentado un 16,14% en España, un 12,2% en Alemania y poco más del 19% en Reino Unido o los Estados Unidos. En España, la caída abrupta en los ingresos públicos terminarán de perfilar un déficit que acabaría por sumirnos, junto al resto de países mediterráneos, en la llamada “crisis de deuda”, que terminaría por arrastrar a media Europa. Todos los datos los he sacado de la OECD. Pinchen en los gráficos para verlos algo mejor.
Como es obvio, el aumento del gasto público no es homogéneo en todas sus partidas. Por ello, desagregamos el gasto en base a su función, y calculamos el porcentaje que han representado en el aumento total. De esta forma, si el gasto total ha aumentado en 10, y el gasto en “A” ha aumentado en 5, podemos decir que el aumento en el gasto en “A” ha representado el 50% del aumento del gasto total.
Como vemos, la heterogeneidad es evidente. El 61% del aumento del gasto público en España (entre 2007 y 2010) es atribuible al gasto en protección social, que comprende el gasto en enfermedades, hogares para los desfavorecidos, programas de exclusión social y, sobre todo, el gasto por desempleo.
El aumento tan abrupto es fácilmente atribuible al aumento del paro. Podemos hacer una simple regresión que nos indica la relación en el corto plazo, obteniendo que un 1% más en la tasa de paro implica un aumento de 3.000 millones en el gasto por protección social. Si en 2012 aumenta el paro hasta el 23% (lo cual parecen decir todos las instituciones), tenemos ya un aumento del gasto público que deberemos comernos con patatas.
En segundo lugar nos encontramos (aunque muy por debajo) con el aumento que proviene de gastos en “Salud”, que incluye el gasto en medicamentos y equipamiento médico y si le sumamos “Educación”, suponen el 21% del aumento. Aunque es ilustrativo ver como ha evolucionado a partir de su tendencia. Si tenemos en cuenta que el gasto en Educación y Sanidad han aumentado con el tiempo (al igual que la partida anterior) como forma de aumentar el estado del bienestar y si comparamos la tendencia con el gasto finalmente acaecido, obtenemos que es casi un 8,3% menor. Es decir, el gasto ha aumentado, pero menos de lo que lo habría hecho si no estuviéramos en crisis. No podemos decir por tanto que el gasto público se haya salido de madre por aquí.

En tercer lugar, tenemos la rubrica de “General public services”, que incluye el gasto en los órganos institucionales, la ayuda al extranjero y los gastos relacionados con la deuda (no puedo asegurar que se refiera al pago de intereses, aunque no me extrañaría, todas las definiciones salen de Eurostat).
La evolución es pareja a la de las rubricas anteriores, ligero crecimiento por encima de la tendencia en 2009 y un descenso del 2% en el año 2010 sobre esta. Lo que tenemos es por tanto un aumento generalizado del gasto público que sin embargo muestra un descenso en su ritmo de expansión con respecto a etapas expansivas. La partida que sí que aumenta con respecto a la tendencia, lo cual es lógico, es la partida que cubre el desempleo, la variable más cíclica y que más ha azotado al país.
¿Y El plan E? Hemos oído muchas cosas sobre el plan E. Que si no ha servido para nada, que si fue un gasto inútil… No me malinterpreten, yo pienso como la gran mayoría. El Plan E fue un plan muy mal planteado y que, desde el principio, estaba llamado a ser una catástrofe. Pero como comentábamos en el artículo anterior, los estímulos y el gasto por infraestrcturas, aun aumentando, lo ha hecho en mucha menor medida que otros países. ¿Fue realmente el Plan E lo que acabo desbarajustando el gasto público? Aunque cubría muchos tipos de elementos, podemos fijarnos en el esfuerzo en “economic affairs”. En 2009, año en el que empezó el plan, el gasto local aumento en poco más del 20% mientras que el gasto del gobierno central y estatal bajó en un 2%. En suma no aumentó más del 3%. En realidad, como ya se defendió en su día, el Plan E no era más que la financiación central de proyectos locales, en gran medida no fue más que una transferencia entre niveles de gobierno. Para 2010 todos los niveles bajan el gasto. El siguiente gráfico muestra las tasas de crecimiento:

Llegados a este punto, el hecho de que el aumento del gasto público se debe, sobre todo, a consideraciones cíclicas me parece una obviedad. No solo eso, el gasto estructural incluso ha sido menor del que hubiéramos realizado en condiciones expansivas (siguiendo la tendencia), por lo que no podemos hablar de “derroche”.
El aumento del déficit es además un problema de ingresos, que también actúan de forma cíclica. Ahora bien, aun quedan dos balas en la recamara para los adalides de la austeridad estructural: "El gasto público es desproporcionado o no es financieramente viable". Podemos pensar que, si bien el problema es cíclico, este lo es por desajustes estructurales, a saber, que nuestro gasto público es muy grande y que financiarlo es muy complejo, lo cual en situaciones recesivas nos puede dar problemas.
Sin embargo, si atendemos al gasto sobre el PIB, una manera de ponderar si el gasto realizado es muy grande o pequeño, vemos que España está por debajo de la media, con un 45,6%, frente a una media europea del 50,6%, con los “grandes países” (Alemania, Francia, Suiza, Finlandia…) por encima. Aquí una tabla comparativa. Además, en condiciones normales, llegamos a alcanzar el superávit público varios años antes de que entráramos en crisis. Por lo que, ni es un gasto desproporcionado, ni es inviable.
¿Qué falla entonces en España?
Un mercado laboral que permite llegar a tasas de paro de más del 20% con todo el gasto social que eso conlleva (menos impuestos y recaudación y además más gastos públicos en protección), y unos ingresos muy volátiles, con un fraude fiscal y una economía sumergida que bate records. Todo lo que no sea modificar a fondo estas tres cosas, es puro aire. Fuente, nuestro blog: Caótica Economia

18.3.12

Precios de la depilación con luz pulsada, según zonas

No todos sabemos qué precios se cobran por la depilación en España. Sobre todo los que no nos depilamos. Uno incluso no sabía que hubiera tanto tipo de tarifas para diferentes depilaciones, aunque las intuía. Incluso hay depilación a la carta, tal y como se indica abajo del todo, con precios según la zona a depilar.
Bueno, está bien saber que si algunos pelos te molestan, siempre hay personas que amablemente te los pueden retirar. Sean en la zona que sean.

17.3.12

Hablemos más de los estímulos económicos

El debate entre una política de estímulos o de austeridad ante la crisis sigue estando a la orden del día. Lo cierto es que creo que ambos conceptos no tienen porqué estar en contradicción si se hace una política económica sensata. Lo que hemos tenido, por ejemplo, en España, es todo lo contrario. En vez de coger los mandos del barco con la seguridad necesaria para pasar por el estrecho que hay entre Escila y Caribdis, nos hemos estrellado con una para darnos de frente después con la otra. Los estímulos como mero aumento del gasto aumentan la desconfianza. La austeridad como mera disminución del gasto disminuyen el crecimiento.

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De nuestros blog "Caótica Economía" y "Econstuff"

15.3.12

Deudas del fútbol profesional español

Los equipos de fútbol PROFESIONAL deben a la hacienda española unas cantidades que además de graves suponen un punto de dejadez pública de complicada explicación y además suponen también una situación de complicado cobro.

Atlético de Madrid 120 millones de euros
Deportivo La Coruña 90
Real Zaragoza 32,7
Betis 35
Osasuna 27,9
Mallorca 26
Espanyol 23,5
Rayo Vallecano 21
Levante 19
Sevilla 18
Racing Santander 12
Valencia 6
Málaga 5
Granada 2

Han invertido muchos millones en traer a jugadores de variada calidad a sus equipos, para lograr éxitos deportivos que excepto en dos equipos que precisamente no figuran en esta lista de morosos, no han conseguido comparándolos con Europa. Eso si, los políticos que han avalado estos dispendios y que no han mirado exquisitamente sus cuentas, si han acudido a muchos palcos, para aplaudir o para dejarse fotografiar. Si dura es la deuda, más dura parece ser la forma en que se podrá intentar su cobro. ¿Cuánto de este dinero se despistara?
Pero hay otra pregunta más ¿cuánto dinero se ha perdonado a estos equipos y a otros, por parte de instituciones públicas? Algunas se conocen, otras no.

13.3.12

Aumento del precio del periódico El País. ¿Es la solución?

La situación de los periódicos diarios en España es grave, no hay duda en el diagnóstico. Tal vez sí en el tratamiento, por lo que cualquier error en las medidas pueden agravar más todavía el resultado final. 

El País ha optado por subir el precio de su periódico en 10 céntimos en los días laborables, una cantidad baja pero que indica un camino de complicado análisis. Tan cierto e que llevaba dos años sin subir el precio de cabecera como que en estos tiempos la mayoría de trabajadores en España han perdido poder adquisitivo. Tan verdad es que la bajada en ingresos de publicidad es tremendo para los diarios, como lo es la bajada de venta y que la situación desborda toda solución sencilla.

En este enero 2012 —comparado con enero 2012— El País ha perdido según comentan hasta un 26% de venta de ejemplares. Esta subida de precio en 10 céntimos supone unos 426.000 euros de ingresos mensuales adicionales. Si se venden unos 185.000 ejemplares al día a poco que algunos consumidores decidan no comprar al nuevo precio, pueden salir unas tortas en vez de unas galletas.

Por cada periódico que se vende, casi un 20% de media —entre un 18% y un 20%— es para el dueño del kiosco. En realidad esta subida no le suponen a El País 10 céntimos por ejemplar sino 8 céntimos. Y el riesgo en estos momentos de crisis es arriesgado. 

La influencia de internet es cada vez más amplia, pero sobre todo la escasa credibilidad de todo lo que supone el sistema social público, está en aumento, y por ella la genta cada vez cree menos en las noticias, en la información e incuso en la opinión de muchas firmas que le son reconocidas y respetadas.

Como siempre, es mucho más complejo encontrar soluciones que diagnosticar el problema. Pero algunas medidas urgentes y distintas hay que intentar. Los ejemplos de otras cabeceras que lo están pasando muy mal o han tenido que cerrar nos enseñan el camino del futuro, si entre todos nos equivocamos en las soluciones. Problema que afecta a periodistas, a kiosqueros, a la sociedad en general. Hay que buscar sinergias entre marcas, llenar de más opinión y contenidos diferentes los periódicos en papel, intentar ganar beneficio a través de internet aunque sea a precios más ajustados, convencerse que sin clientes nada de lo que se intente sirve para nada. Los que dan vida y beneficios a los periódicos son sus clientes; si les afectan los cambios de forma negativa y huyen todavía más nos estaremos escapando de las soluciones.

12.3.12

El sector exterior en la economía de España ante la crisis

Si hay algo por lo que sufre económicamente España es por tener un sector exterior vulnerable. No tenemos la fuerza exportadora de países como Alemania, y nuestra dependencia externa en ciertas materias primas y energéticas hace que parezca que estamos siempre un paso por detrás pero: ¿cómo ha evolucionado este factor a lo largo de la actual crisis económica?
 
Lo que quiero mostrar aquí es una pequeña recopilación gráfica de la evolución del sector exterior desde comienzos de 2009 hasta hoy. Y el primer paso es resaltar la importancia del comercio sobre la demanda y la oferta.
 
El porcentaje de demanda que satisfacemos mediante las importaciones (Importaciones sobre la demanda interna) y el porcentaje de producción que destinamos al exterior (exportaciones sobre el PIB), siguen unos valores y una tendencia muy parecida.
Ambos aumentando en torno a los 6-7 puntos porcentuales. De esta forma, en estos tres últimos años hemos saciado cada vez más nuestra demanda con productos extranjeros. A la vez, la producción interna ha tenido una mayor salida en el exterior. Es decir, la incidencia del sector exterior en la evolución del país ha aumentado, algo que podemos ver con la evolución de la apertura comercial (suma de exportaciones e importaciones sobre el PIB, eje derecho), las exportaciones e importaciones (eje izquierdo):
 
 
Importante es en ambos el pequeño repunte hacía abajo del último trimestre (el cuarto de 2011), que  comparte su peculiaridad con la alcanzada meta que ansiábamos esperanzadamente, que nuestro saldo exterior fuera positivo. Aunque esto puede ser un poco falso: El saldo de bienes y servicios siguen siendo negativo, nos salvamos por el turismo (dinero que los extranjeros dejan en nuestro país) y en datos no estacionalizados (brutos) sigue siendo negativo.
La entrada de nuevo en recesión ha afectado negativamente a nuestra renta y, por tanto, a nuestras importaciones y a pesar de que el efecto también se produce en el resto de Europa y que, por tanto, nuestras exportaciones también se han resentido, lo han hecho en menor grado. El reto sigue siendo el mismo, hacer palanca y mantener el nivel de exportaciones por encima de las importaciones y alejarnos de los grandes déficits exteriores que hemos estado acumulando año tras año, base de un endeudamiento privado del que hoy palidecemos.
¿Y como ha afectado al crecimiento?
La lectura oficial es que el sector exterior ha sido la vía de escape para el escaso crecimiento potencial de país. Así, si la demanda interna ha estado cayendo y seguirá haciéndolo durante los siguientes trimestres, la demanda externa ha sido la única ayuda que hemos tenido para poder mantener nuestro sistema productivo. ¿El problema? Seguimos teniendo serias deficiencias que tenemos que solucionar.
La primera y más importante: En un periodo donde la renta ha estado cayendo, nuestras importaciones no han dejado de aumentar.
La segunda: Nuestra capacidad exportadora sigue siendo pobre, y no hemos estado ganando mucha competitividad, y eso que el ratio entre el índice de precios en España sobre Europa ha bajado (nuestros productos eran cada vez relativamente más baratos), a pesar de los continuos aumentos de los costes laborales.
En otras palabras, en España seguimos sin ser competitivos.

 
Esto se fundamenta en dos factores, la elasticidad precio y renta. Estudios recientes muestran como la elasticidad renta de nuestras exportaciones es más baja que la de nuestras importaciones, y más baja que en los principales países Europeos (de media claro). Esto quiere decir que una mayor renta (crecimiento) incide en una perdida de poder exportador. Esto explica como en un contexto recesivo el sector exterior nos es positivo, es la otra cara de la moneda.
Por otro lado, nuestra escasa competitividad no se explica solo por unos precios mayores. Si somos particularmente débiles es porque nuestros productos no compiten en otras áreas como puede ser la calidad, la diversificación o la tecnología, donde la elasticidad precio es mucho menor (es decir, donde importa menos).
En definitiva, el sector exterior ha sido un apoyo para la recuperación económica, pero seguimos teniendo los problemas básicos sin resolver. Y aunque por primera vez hemos entrado en superávit exterior, puede no ser más que un simple espejismo a punto de evaporarse. Si algo nos debe quedar claro es que crecer potenciando el mercado exportador no sirve de nada si (1) es a costa de una reducción de la demanda interna (si la mejora es una ilusión derivada de una menor renta generalizada en España y Europa) y (2) nuestro ritmo importador no decrece por adolecer de ciertas infraestructuras, como las energéticas (nuestra dependencia energética sigue siendo del 77% como hace 30 años) o porque gran parte de nuestras importaciones son de productos básicos para la producción como las materias primas, bienes de equipo y tecnológicos…
Conclusión: Si quieres que le mercado externo sirva de algo, no dejes de lado el interno.
 
Fuente: nuestro blog Caótica Economía

10.3.12

La trampa de la liquidez provocada por los Bancos Centrales


Hace unos años la “trampa de la liquidez” se sostenía como una posibilidad creíble y de libro dentro del marco de la crisis económica donde nos encontramos en la actualidad, cuando tras la caída en la demanda de dinero, los bancos centrales bajaron sus tipos de interés hasta tasas cercanas a cero. 
Dotaban de más liquidez al sistema económico y a precios muy baratos, para que hubiera más actividad.

¿En qué consiste realmente esta práctica? 
Es básicamente uno de los ejes centrales del discursos keynesiano, por lo que merece echarle un vistazo:
Tipos de interés muy bajos, inducidos por un valor teórico que puede llegar a ser negativo, expresan que el valor del dinero está en mínimos o, desde la otra cara de la moneda, que el valor de los activos está en máximos. Esto es, nadie quiere invertir su dinero porque no hay perspectivas de que eso vaya a tener una rentabilidad alta, ya que el valor de los activos en los que va a invertir, o la demanda que debería suplir con ellos, no va a aumentar, al menos en el corto plazo. Como nadie quiere dinero, los tipos de interés bajan.
Se plantean en el marco de la crisis dos vías de actuación política e institucional: La política monetaria y la fiscal, como mecanismos de expansión de la economía que suavicen (más que revertir) el ciclo.
La monetaria consiste en aumentar la oferta monetaria, inundar el mercado de dinero barato con la esperanza de que acabe llegando a la economía real y se incentive la actividad económica. Esta es la teoría claro, porque hay tres posturas muy diferentes frente a esa idea:
  • Aumentar el dinero no aumentará la actividad económica, únicamente generará inflación (lado de la oferta). [A día de hoy las tensiones inflacionistas están cayendo y no parece que la vaya a haber subidos fuertes. En todo caso, los riesgos del petróleo harán de las suyas, pero la inflación subyacente está como está.]
  • Aumentar la oferta monetaria conseguirá incentivar la actividad económica. Ya que los bancos que reciban el dinero lo prestarán y se generará inversión.
  • Aumentar la oferta monetaria no servirá de nada, porque no hay incentivos para invertir y, por tanto, lo único que se conseguirá es aumentar el atesoramiento (versión keynesiana).
¿Y qué sucede en la realidad?
De momento sabemos que el BCE da dinero a espuertas a los bancos, al 1%, y estos devuelven una gran cantidad del mismo a los depósitos del BCE. Semana tras semana, record tras record. El dinero que da el BCE (como los 490.000 millones de que dieron hace una semana) no acaba en el sector privado de forma directa, sino que vuelve de nuevo en el BCE (ahora los depósitos están en record, con 827.000 millones). De camino, una pequeña parte acaba en los gobiernos en forma de Carry Trade, lo cual nos puede dar para otro debate interesante.

¿Podemos establecer por tanto que se cumple la trampa de la liquidez?
No, no es tan sencillo. Porque los bancos también tienen que mantener unas reservas mínimas en el BCE, por norma. Se exige una media, no una totalidad, por lo que los bancos suelen meter mucho dinero de golpe en esas facilidades para cumplir la media y, una vez que la han cumplido volver a jugar con el dinero.
Si os fijáis en el gráfico se ven muchas rayas hacia abajo, muchos picos, exactamente unos 12 por año (ya que estas exigencias se hacen de mes a mes).
Por otro lado, el dinero que aumenta en los depósitos del BCE puede incluso ser superior al aumento de oferta monetaria según comentan algunos analistas, por lo que si que es cierto que al menos parte del dinero que se deposita de nuevo en el BCE incluye factor riesgo, y, por tanto sería la trampa de la liquidez la que estaría haciendo de las suyas.
Veremos con un poco más de tiempo como evoluciona el total de dinero dispuesto en las arcas del BCE y si la subida que se ha experimentado estos días es un simple pico derivado de los movimientos técnicos o un aumento de la tendencia, como viene ocurriendo desde el año pasado. Lo más seguro es que, como en todo, se quede en un punto intermedio.

4.3.12

La economía de un país no se puede llevar como la economía familiar

Hay un mantra —que incluso a veces empleamos en este mismo blog para explicar algunos detalles de la economía— que se está extendiendo como la pólvora: que es que un país debe guiarse por las mismas directrices por las que lo haría una familia, pues, en esencia, es lo mismo. Es quizás una de las mayors simplificaciones que podemos hacer pues, de hecho, está quitándose de un plumazo toda la ciencia económica que se basa en los diferentes comportamientos agregados derivados de la interacción individual de agentes económicos (casi toda la ciencia económica y social).

Creo que empezó con el bueno de Leopoldo Abadía, cuando en el programa de Buenafuente no hacía más que poner símiles sencillos comparando al país con su familia para que la gente lo entendiera, pero aunque las metáforas sean buenas para que yo entienda el concepto de relatividad, la verdad es que los físicos no pueden quedarse solo con eso. El PP ha estado un par de años repitiendo el dicho y aun en el gobierno siguen haciéndolo.

Pero lo cierto es que no, la economía de un país o de un grupo de países no actúa tal y como actúa una familia que pase por las mismas situaciones económicas. Y me vienen tres casos básicos a la cabeza.

En primer lugar: Hiperinflación.
¿Que pasa si una familia empieza a crear billetes y a consumir con ellos? Sí, están haciendo fraude, pero poco más. El efecto monetario real seria nulo mientras que el nominal (el dinero que tienen) aumentaría. Si un país entero crea dinero en situación normales, esto puede crear una inflación de aúpa. Los efectos reales por tanto no serán de una mayor riqueza. Lo que para una familia puede funcionar, para un país puede que sea más desastroso que beneficioso, puesto que un país no es una familia.

Segundo lugar: Gastos e ingresos (uno de los más importantes)
Si una familia baja sus gastos no pasa nada, simplemente ahorra. El enlace entre gastos e ingresos no es directo, y el que dejen de gastar no afecta a su capacidad de trabajo y, por tanto, de generar ingresos de ninguna manera. Pero si todo el país deja de gastar, la capacidad de generar ingresos y por tanto de dar trabajo baja. Es decir, disminuir los gastos de un país es también bajar los ingresos de este, pues, obviamente, en un país se debe cumplir la identidad contable: Ventas=Compra, además de Ahorro=Inversión.

Tercer lugar: Spill overs e instituciones.
Gran parte de la economía hoy en día estudia los llamados "spill overs", que podríamos traducir como las externalidades, que son exactamente los efectos económicos que un agente (familia) hace sobre otro, y el efecto de las instituciones y el Estado. Obviar todas las interacciones que se dan entre diferentes agentes (y actuar en consecuencia) es una barbaridad. En economía política y social, todos dependemos de todos.

En concreto, se suele hacer alusión, una vez explicada la metáfora, al segundo párrafo. “Igual que las familias, en un periodo de crisis, reducen su gasto, los países debemos hacer lo mismo”. No, no es comparable. Lo cual no es excusa para aumentar el gasto indiscriminadamente, ni para aumentarlo nimiamente.

En cambio, hacen otra metáfora que invalida por completo su simil. “No podemos vivir por encima de nuestras posibilidades”, o lo que es lo mismo: No podemos endeudarnos. Y fíjate que yo creía que de toda la vida las familias han comprado un piso y un coche endeudándose por años y no ha pasado nada… El endeudamiento no es un problema siempre y cuando luego haya un proceso de crecimiento que te permita devolverlo con intereses. Y es un problema menor cuando no es tanto un gasto como una inversión, que vaya a reportar beneficios en su utilización durante un largo tiempo. (Estoy hablando de deudas normales, no el nivel de deuda que llegamos a tener previa a la crisis y tenemos aun hoy a nivel privado, del 363% del PIB según ultimas estimaciones).

En definitiva, un sistema económico en conjunto no puede ni debe tomarse como si el de una familia se tratase. No lo es. Hacerlo es cargarse media ciencia económica y, por tanto, las políticas económicas que se vayan a tomar serán, casi con total seguridad, ineficientes. Recomiendo un libro del que hablaré más adelante: Micromotives and Macrobehavior, de Schelling, que da cuenta de los comportamientos agregados que aparecen de la interacción y el conjunto de comportamientos individuales que, en principio, no tienen nada que ver. La única metáfora que vale es aquella que dice que “El todo no es simplemente la suma de las partes.”

3.3.12

Crece el paro, de larga duración. El 50% llevan más de un año sin empleo

Desde el año 1999 nunca el número de parados en España que llevan más de un año buscando un empleo había superado el 50%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Al término del año 2011 el 50,02% de los parados llevaba más de un año tratando de conseguir un empleo, un porcentaje más de cuatro puntos superior al registrado en diciembre de 2011 (45,9%). La proporción de parados que lleva más de un año a la caza de un empleo llegó a su punto más bajo en el segundo trimestre de 2008, cuando se situó en el 20,6%. Esta cifra tan baja se explica porque en esa época la destrucción de empleo fue muy elevada, por lo que los que llevaban más tiempo en paro pasaron a representar un porcentaje muy bajo en comparación con el conjunto de desempleados. Desde entonces los parados de larga duración (más de un año) han ido creciendo, hasta superar por primera vez en casi trece años el 50%. El porcentaje más elevado se registró en el segundo trimestre de 1987, cuando el 65,2% de los parados llevaba más de un año tratando de conseguir un trabajo.

El porcentaje de parados de larga duración es ligeramente superior entre los hombres (50,2%) que entre las mujeres (49,8%), aunque en algunas comunidades, sobretodo en Aragón y La Rioja, la cifra es muy superior entre las mujeres desempleadas. En estas dos regiones, el paro de larga duración femenino alcanza el 51,2% y el 51,1%, respectivamente, mientras que el masculino es del 43,2% y del 44,4%. En conjunto, los parados del País Vasco y de la Comunidad Valenciana son los que llevan más tiempo buscando un empleo, mientras que los de Baleares y los de Navarra los que menos. En el caso de los vascos, la proporción de desempleados de larga duración alcanza el 57,2%, mientras que en la Comunidad Valenciana es del 55,7%.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, informó esta semana que prevé que el desempleo continúe aumentando durante este año 2012 y que alcance el 24,3%, lo que implicará la destrucción de otros 630.000 puestos de trabajo. La solución pues no se ve cerca y la desesperanza empieza a adueñarse de muchas familias españolas que llevan excesivo tiempo sin empleo y en muchos casos sin prestación suficiente.

2.3.12

Datos de paro y PMI en la España de marzo de 2012

Estamos a 2 de marzo de 2012 y el gobierno español saca los datos de paro y afiliación a la seguridad social correspondientes a febrero de 2012.
Ayer hice algunas estimaciones y una evolución “normal”, y con esto quiero decir, siguiendo la tónica (negativa) que ha llevado hasta ahora el empleo, este debería aumentar entre 100.000 y 120.000.
Y lo cierto es que el dato ha estado totalmente con lo estimado, ya que ha aumentado un total de 112.269 personas, alcanzando un total de 4.712.098. Se ve que la estadística sirve para algo.
De nuevo, esta tónica negativa no solo se expresa en un aumento continuado del paro, si no del ritmo de destrución de empleo. La tasa interanual de crecimiento pasa de un 8,7% en enero a un 9,6%. La afiliación cae en 49.710 desde enero.

Hay que cortar este continuo aumento del paro, pero se siguen sin tomar medidas en esta dirección. Y todas las basadas en el corto y medio plazo no hacen más que perjudicar la coyuntura.
Por otro lado, los datos del PMI manufacturero provistos por Markit dejaban a España, junto a Grecia o Alemania (que cosas…) como unos de los pocos países que rebajan su dato con respecto a enero. En concreto España llegó a un valor de 45 (por debajo de 50 implica contracción). Y en el mismo análisis nos advertían de que el ritmo de destrucción de empleo seguía aumentando más y más.

 
Fuente de nuestro blog Caótica Economía