28.2.12

Explicación muy sencilla del déficit púbico y sus soluciones o consecuencias

El dato del déficit público dado a conocer hoy es complicado de asumir, y aunque nos da la mala idea de que tal vez haya sido recrecido “con suavidad al alza” —para diversos motivos políticos o no—, es un punto de partida para la contabilidad del año 2012 y 2013 de complicado cumplimiento contable. 

Creo que todos sabemos lo que supone el déficit público en un 8,51% cuando nos habían dicho los prestamistas que no nos dejarían más de un 6%, pues la pedagogía económica ha sido amplia en estos meses. Pero voy a intentar aclararlo algo más para quienes todavía no lo tengan claro del todo. 

El déficit es la diferencia entre ingresos y gastos, algo que es comparable a lo que nos sucede a todas las familias. Imaginemos que cobramos 1.000 euros al mes en 14 pagas. Para comparar es tanto como que en nuestra familia ganamos 14.000 euros al año y hemos gastamos durante 2011, uno 15.192 euros. Nos hemos gastamos 1.192 euros más de los que hemos ganado. Si no tenemos ahorros, si además estamos endeudados constantemente, la única salida y posibilidad de gastar más de lo que ganamos es que alguien nos preste esos 1.192 euros. Para el siguiente año tendremos que pagar lo que debíamos en 2010 más lo que hemos aumentado en un 8,51% de más deuda durante 2011, los intereses de toda la deuda y además tenemos que convencer a quien nos ha prestado el dinero de que es posible que en 2012 volvamos a tener más deuda, y que tendremos que solicitar más crédito.

El que nos presta en dinero (el director del banco), cuando se sienta con nosotros en SU mesa nos dice que eso no puede seguir así, que lo entendamos, que mecachis pero igual al próximo año ya no nos deja más dinero prestado. Que igual tiene que buscarse un nuevo ingreso, u ofrecer más garantías.

Y nosotros, que necesitamos el préstamo para seguir comprando pan o para mantener el nivel de vida, le tenemos que decir a todo que si y poner cara de solventes.

Tenemos dos soluciones, una vez que nos hemos ido del despacho del director del banco. O ganamos más sueldo o gastamos menos dinero. Nos sentamos con los hijos y la pareja y analizamos los gastos. Ya el año pasado dejamos solo un teléfono móvil, un coche y lo empleamos mucho menos, dejamos de beber vino en la comidas y consumimos más verdura y menos carne. Gastamos menos en vacaciones, en cuidado personal, no hemos comprado ropa excepto en rebajas, menos en cultura, en ocio, en…, ¿de donde recortamos ahora?

El hijo pequeño, que estudia por edad, nos dice que alguno tiene que trabajar más horas y ganas más dinero. Claro, él no piensa trabajar. Y dice que los ingresos (el Estado trabaja más a costa de subir impuestos) deben subir, que él no está dispuesto a perder sus “jueves al cine”. Es decir, nos encaminamos sin remedio a una subida del IVA y a un recorte más alto de los gastos de todo tipo. La hija, —muy espabilada ella— nos dice que por qué no metemos como ingresos lo que nos pagan en negro en la oficina por los trabajos extra y los dedicamos a ampliar nuestra contabilidad general, que hasta ahora lo que hace la familia es guardarlo para gastos extras o para disfrute de los adultos en noches de fin de semana con amigos. Nos ha jodido esta chica, pensamos los adultos. Pero está claro que si el 20% de la contabilidad de España es negra, deberíamos intentar que se volviera blanca ¿no?

A Grecia han amenazado con mandar a 40 inspectores de la Hacienda de Alemania, para investigar su mercado negro. Igual a España hay que enviar a 400, que aquí somos muy listos para engañar. O yo qué sé.

26.2.12

¿Debe pagar impuestos la iglesia católica en España?

En España la iglesia católica goza de exenciones casi infinitas para pagar impuestos, algo que no encaja nada bien con sus buenos ingresos a través precisamente de los impuestos de todos nosotros. Es decir para cobrar SI creen en los impuestos. Para pagar NO creen en los impuestos. Cuando todos los Ayuntamientos están tan mal no es de recibo que las propiedades de la Iglesia no paguen impuestos tipo IBI y una farmacia o una panadería si. En Italia se han dado cuenta de este despropósito y aun siendo ellos la “reserva católica” han decidido cambiar sus leyes y acuerdos para que la iglesia católica SI pague impuestos. ¿España es más chula y rica que nadie?

Según dijo en su momento el Alcalde de Madrid, cada año son 95 millones de euros los que NO se pagan desde la Iglesia en impuestos municipales. Se calcula que en toda España son más de 2.500 millones de euros los que se ahorran desde la iglesia católica por no pagar impuestos como cada ciudadano. Los acuerdos actuales por lo que no se pagan impuestos la Iglesia católica datan de 1979. Que no se nos olvide además que el Estado paga una buena parte de los salarios de obispos y sacerdotes. En el año 2010 se nos fueron entre todos unos 250 millones de euros para sueldos de curas y obispos. ¿Le parece mucho? Pero además se paga el sueldo de los profesores de religión y se entregan a los colegios concertados otros 4.000 millones para que siga funcionando con sus actuales tarifas concertadas, controlando ellos mismos estas cantidades ingentes de dinero público.

Un ejemplo reciente de confusión es la restauración de la catedral de Tarazona. Ha costado 20 millones de euros, pero la Iglesia católica apenas puso 480.000 euros. El resto lo ha pagado el Estado: Gobierno de Aragón, 9,6 millones; Gobierno central, 6,9 millones; Gobierno central y Caja Inmaculada (partida conjunta), 2,3 millones, y Fundación Tarazona Monumental, 400.00 euros. Entrar a la hermosa catedral costará cuatro euros (billete normal). ¿Irán a parar a las arcas eclesiásticas sin impuesto alguno?

El historiador Stanley G. Paine ha hecho el recuento de las propiedades de la Iglesia romana en España, desde luego el mayor casero del reino después de la Administración del Estado (o a la par). Este es el resumen: 100.000 propiedades, de las que 5.000 son edificios religiosos. “En torno al 80% del patrimonio artístico de España es propiedad de la Iglesia, que también dispone de 300 museos y 103 catedrales”, dice. En 2007, la Iglesia de Roma negoció con el Gobierno de Zapatero, mediante un simple “canje de notas”, el incremento, con “carácter estable”, de un 34% de la asignación que los obispos reciben de la Hacienda española cada año, cancelando su compromiso de autofinanciarse. La desamortización de Mendizábal escenificó la aconfesionalidad del Estado, pero no supuso abrazar la laicidad. Es la España de hoy, cuyo Estado tiene en nómina a obispos y curas, como si fuesen funcionarios. No otra cosa es pagar cada mes sus salarios con dinero de todos los españoles, vía Presupuestos, porque sus fieles católicos no pagan impuesto religioso alguno.

25.2.12

Empleo y producción en PYMES o grandes empresas, en tres gráficos

A la hora de realizar mi primer intento de modelo teórico económico, he tenido que empapuzarme un poco de la heterogeneidad empresarial existente. Esto es, las diferencias a nivel económico entre las diversas empresas según su distinto tamaño.
Desde luego, de todos es conocido que las pequeñas y medianas empresas ocupan casi la totalidad del espectro empresarial. De hecho, una gran mayoría —en algunos países más del 95%—, son empresas de menos de 10 trabajadores.
En este gráfico podemos ver la proporción de distintos tamaños de empresas.

Grecia es la que más empresas pequeñas tiene, Japón, la que ostenta un mayor número de empresas grandes. A partir de Alemania, más del 80% de empresas tienen menos de 10 trabajadores (En España estaríamos en torno al 92%), y si hablamos del empresas con más de 250 trabajadores, queda como un porcentaje muy marginal.
Sin embargo, aun siendo pocas, las empresas grandes son tan grandes que pueden llegar a ostentar el 50% de los trabajadores, como es el caso de la república Eslovaca. España tiene un 22% de empleados en empresas de más de 250 trabajadores y poco menos del 40% en empresas de menos de 10.
En cuanto al valor añadido (producción), estas diferencias son aun mayores. Las empresas grandes no solo tienen más trabajadores (por definición), sino que son, además, más productivas. Esto hace que copen una mayor proporción de la cuota de mercado.

Brasil tiene el record, con más de un 74,6% del producto hecho por grandes empresas (siendo en torno al 2% del total de empresas).  En España producen el 32%.
A pesar de estas claras diferencias, las pequeñas empresas siguen produciendo el 68%. Estonia es el país con una menor producción por parte de las empresas grandes, que solo realizan el 20% del total.
Una muestra del diverso espectro empresarial del mundo occidental.

Fuente en nuestro blog Caótica Economía

18.2.12

VIII entrega sobre Geografía Económica

Creo que no sorprenderé a nadie si digo que uno de los elementos que hacen clave a la economía como ciencia es el concepto de “competencia”. La competencia es el mecanismo por el cual diferentes sujetos luchan o rivalizan por conseguir adueñarse de cierto elemento. Ya sea la victoria en un juego, los clientes en una empresa o el producto en un mercado. Todos perseguimos algo y, al ser, generalmente, bienes escasos, debemos competir por conseguirlo.
Y el espacio, aunque pueda parecer lo contrario, es un elemento crucial para determinar la competencia. No en vano, el espacio por el que se compite va a delimitar la interrelación y la interdependencia entre diferentes sujetos.
Kaldor expresaba así en 1935 la relación entre la competencia empresarial y el espacio:
Mirándolo desde el punto de vista de cualquier vendedor, el cambio en el precio realizado por otro vendedor cualquiera es menos importante cuanto más lejos está en el espacio.
Vayamos a los extremos para entender la importancia en distancias cortas.
Está claro que dos tiendas que vendan exactamente el mismo producto, una al lado de la otra están en constante competencia. Y está también claro que una empresa en Nueva York no está compitiendo tan directamente con una empresa en Zaragoza (hablemos, por ejemplo, de panaderías). A la empresa de Zaragoza le va a dar igual el tipo de pan y el precio del pan de la panadería que haya en el Soho de Nueva York, no así la que tenga al lado. Pero, ¿Y si las dos empresas están separadas por dos calles? ¿Por un barrio entero? ¿A los dos extremos de la ciudad? ¿Entre dos pueblos inconexos?
El grado de competencia entre dos empresas se va separando conforme estas se distancian. Este es el mecanismo y una fuerte razón por la cual introducir costes de transporte en los modelos de geografía económica. No por que efectivamente exista un “coste de transporte”, sino por la menor competencia que existe entre empresas distanciadas en el espacio.
Este elemento, tan obvio que hasta puede parecer tonto, es una de las causas que, como en el teorema de imposibilidad de Starret, afecta a la competencia perfecta.
Ya que en microeconomía se diferencian dos bienes no solo por sus cualidades sino por su posición en el tiempo y en el espacio, hablar de competencia perfecta donde hay un número muy grande de oferentes de un mismo producto implica que estos estén en un mismo espacio (para que el producto no sea diferente). Por ello, en la microeconomía se suele obviar el espacio, introduciendo todo el mercado en un solo punto. La realidad económica, sin embargo, nos dice que las ciudades, los mercados, las empresas y los consumidores están distribuidos a lo largo de un espacio que es, como mínimo, de dos dimensiones. Una vez que tenemos en cuenta que un punto infinitesimal no puede contener todos los oferentes y demandantes y que existen fuerzas de competencia en base al espacio, la competencia perfecta se va al carajo. Por ello la geografía económica se basa también en la competencia imperfecta.
En la realidad, el espacio de competencia suele ser un elemento crucial en los juicios por monopolio. La definición del mercado, que tiene que ver con el espacio en donde tiene cabida una empresa, donde comercia, es el primer paso para saber si una empresa es dominante o no. Muchas empresas Estadounidenses se han librado de pagar multas por practicas anticompetitivas por participar en mercados donde no eran lideres, a pesar de serlo en su mercado domestico (EEUU).
En conclusión, tanto la geografía económica como la teoría de la localización se hacen eco de la interdependencia existente entre la competencia y el espacio y como esto inhabilita a la competencia perfecta para un marco analítico de la economía si se quiere tener en cuenta el espacio.
PD: Otro día hablaremos de cómo las nuevas tecnologías dan una mayor importancia al espacio y no menos, como se suele pensar al creer que una mayor interconexión y competencia disminuye el efecto del espacio en el conjunto.

16.2.12

Análisis económico de España en el cuarto trimestre 2011

Hoy el INE (Instituto Nacional de Estadística) publica los nuevos datos de la contabilidad trimestral, referidos al cuarto y último trimestre de 2011 en España. Datos muy esperados por ser la constatación oficial del retorno a una recesión que llevábamos desde el verano observando.
Como vengo haciendo todos los trimestres, en este pequeño análisis gráfico podremos ver la evolución de las diferentes partidas que conforman la economía española. Les recuerdo que si pinchan en las imágenes las podrán ver en grande.

Contexto internacional

Europa lleva en crisis más de lo que podemos recordar. Grecia es la representación de que hay algo que no termina de funcionar, bien sea una coordinación inestable, la gobernabilidad con pinzas que desde Alemana y Francia parece imponerse sobre otros países o la ineficacia de unas políticas de austeridad que merman aun más la capacidad productiva de un país sin futuro. La crisis de la deuda dio paso a un frenazo europeo que ha acabado acusando a todos los países. No en vano incluida Alemania (que a ojos del público parece de la economía saludable por excelencia), ha caído un 0,2% en este cuarto trimestre.

En este gráfico están ordenados los países más representativos de mayor a menor crecimiento intertrimestral. La gran totalidad de los países de la zona euro se enmarca en un entorno recesivo, aunque aun tenemos que esperar a que se cumplan los dos trimestres de caída de rigor para poder hablar de recesión. Si bien antes de verano se empezaba a nombrar la “Europa a dos velocidades”, desde luego está quedando demostrado que la globalización y las interrelaciones entre el crecimiento de unos países y otros no permite unas diferencias claras entre unos y otros de manera sostenible. Es de hecho esta característica la que, muy posiblemente,  ha originado que la crisis se cebe tanto con Europa.

Evolución del PIB

El tímido crecimiento que veíamos desde finales de 2009 se ha visto interrumpido de nuevo con una caída del 0,3% en términos intertrimestrales. En términos anuales, el crecimiento es del 0,3%, que comparado con el 0,8% que obteníamos en el trimestre anterior da cuenta de lo que va a sobrevenir en los siguientes trimestres. La depresión de la economía, contagio de esta nueva recaída europea que todos están sufriendo de una manera u otra, va a volver a afectar a la demanda interna, la evolución del empleo, la salud de las arcas públicas y la confianza del país.

A partir de aquí me centro en la evolución de los datos de crecimiento interanual.

Demanda interna y externa

Tampoco podemos sorprendernos del valor del PIB pues la demanda interna lleva dos años sin tocar terreno positivo. Como podemos ver en este gráfico, la demanda externa es la que nos salva el cuello a la hora de presentar las cifras agregadas, aumentando de un crecimiento del 2,2% en el tercer trimestre hasta un 3,2% en el cuarto. Pero el crecimiento de la demanda interna lejos de elevarse, cae más y más en una espiral de la que nos va a costar salir, pasando de un -1,4% en el tercer trimestre a un -2,9% en el cuarto, una caída de 1,5 puntos que denota la gravedad del asunto.
Y la demanda externa no es más que un pequeño espejismo. En primer lugar, porque seguimos importando más de lo que exportamos. En segundo lugar, porque el efecto positivo se debe a que las importaciones crecen menos (en este trimestre de hecho caen un 5,6%) de lo que crecen nuestras exportaciones (5,2%). Pero como vemos en el gráfico, ambas evoluciones son decrecientes. Las exportaciones se deben al estado y contexto europeo. Si a nuestros vecinos les va mal, no nos comprarán y por tanto exportamos menos que otros trimestres. Sin embargo, a nosotros nos va peor, por lo que nuestro consumo desciende, y compramos aun menos a nuestros vecinos.
El sector externo no lo controlamos todo lo que deberíamos. No tenemos fuerza exportadora, y energéticamente seguimos dependiendo demasiado del exterior. Trimestre a trimestre seguimos enunciando el mismo problema, pero la solución parece que no llega del todo.
Veamos ahora a qué se debe y donde ha afectado más este nuevo entorno recesivo en la demanda interna, base principal de nuestro crecimiento.

Consumo

Se revisa a la baja las partidas de consumo de las administraciones públicas de trimestres anteriores, es decir, habían consumido menos de lo que se había estimado (raro ¿no?), que ahora se encuentra en una caída del 3,6%, intentando cumplir con esas medidas de austeridad para devolver la salud financiera al sector público.
Pero menos consumo público implica menor consumo agregado. Sobre todo si le añadimos un consumo privado que, lejos de lo que parecía un trimestre atrás con ese tímido crecimiento del 0,5% vuelve a caer gravemente en torno al 1,1%. La explicación es sencilla: Un país con menos ocupados (-3,3% en términos de puestos de trabajo equivalentes) y  un descenso de las rentas de los asalariados, que caen un 2,1%. Y una menor renta agregada implica rebaja del consumo. A eso hay que añadirle que seguimos teniendo una deuda privada que hay que ir liquidando y una confianza que anda por los suelos y lastra las decisiones de consumo presentes.
De esta forma, el consumo total vuelve a caer con fuerza un -1,8%. Y las perspectivas futuras no es que sean muy halagüeñas que digamos.

Inversión

La inversión parece mostrar una evolución más atenuada. Los tipos de interés llevan meses sin cantearse (y que no suban), la liquidez del sistema financiero está como está y la demanda no parece que vaya a ser muy benevolente con las empresas y sus ingresos por lo que las inversiones para capacidad productiva futura (bienes de equipo) llevan un año rebajando su cifra de crecimiento. Este ultimo trimestre volvemos a terreno negativo, bajando un 2,7%.
La construcción por su parte sigue en esa letanía en la que ni se ajusta del todo ni termina por recuperarse. Vuelve a caer un 8,2% y a este ritmo hasta un par de años no veremos levantarse a este sector, que sigue teniendo grandes stocks de viviendas vacías, y una demanda bastante escasa, sobre todo ahora que el sector público ha decidido no invertir en infraestructuras que, en muchos casos, eran inútiles o improductivas.
Así la inversión total cae un 6,2%, cifra por la que está rondando desde hace dos años.

Producción por sectores

De nuevo, el sector más acusado ha sido la construcción, que cae un 3,7%, y la industria, que vuelve a terreno recesivo (-0,4%). La agricultura y los servicios crecen, pero menos que el trimestre anterior (0,3% y 0,9% respectivamente).

Entonces… ¿Cómo estamos?

Un trimestre más la caída en la demanda interna cercena las perspectivas de crecimiento. Los trabajadores, cada vez con menos empleo y menos renta, consumen menos. El sector público, obligado a disminuir toda su presencia incluso en los niveles más básicos da la puntilla a una demanda que no tiene visos de subir. La oferta, por su lado, viendo esta menor confianza por parte de los consumidores, no se atreven del todo a invertir a futuro, y los pocos que pudieran querer hacerlo siguen teniendo que enfrentarse a un sistema financiero que sigue con problemas graves.
Los sectores más afectados siguen siendo la construcción y la industria, y si no fuera por el sector exterior, derivados de unas menores importaciones que siguen el ritmo del consumo interno, los datos de crecimiento aun serian peores.
Por otro lado, el coste laboral disminuyo un 2,5% y la productividad por trabajador creció un 3,7%, datos que deberíamos comparar con el crecimiento a nivel europeo para poder hablar de competitividad, aquella palabra que utilizábamos tanto y que seguimos sin encontrar del todo.
Hemos entrado en lo que parece una nueva recesión, cogidos de la manos con nuestros vecinos. Este 2012 parece que va a ser peor para el empleo y, por ende, la demanda interna. Poco a poco deberíamos ir viendo como estos efectos se van diluyendo en el tiempo y la ansiada recuperación vuelve a ser algo posible y alcanzable en el medio plazo.
Sin embargo, llevamos ya dos años sin ningún tipo de política o medida que intente, de alguna forma, impulsar o estimular la actividad económica. Y viendo los simples gráficos se vislumbra que quizás sea algo a tener en cuenta.
España no es Grecia, pero la Grecia de hace cuatro años tampoco era la Grecia de hoy.

Lo que recauda la Iglesia católica en España, desde el IRPF

La crisis tiene algunas paradojas: en 2011 la Iglesia recaudó menos dinero a través del Impuesto de la Renta (IRPF) aunque casi 200.000 contribuyentes más decidieron marcar la casilla religiosa. Son contribuyentes en un número realmente muy importante que nos debería hacer reflexionar sobre diversos puntos sociales, a la hora de entender qué somos, hacia donde nos movemos. De todas las formas no hay que olvidar que más de un 64% prefirieron marcar la X en la casilla de “Fines sociales”, por mucho que recaudar casi 250 millones a través de la Declaración de la Renta, debería ayudarnos a entender mejor si la Iglesia debe seguir disfrutando de los lujos de no pagar impuestos como el IBI en las ciudades donde están asentadas sus iglesias, colegios, edificios culturales o varios.

Según los datos ofrecidos por la Conferencia Episcopal Española (CEE), un total de 7.454.823 millones de contribuyentes marcaron la casilla del IRPF a favor de la Iglesia en 2011 (ejercicio fiscal de 2010), un 0,96% y casi 200.000 más en términos absolutos que en el ejercicio anterior. Sin embargo, la asignación total cayó hasta los 248,3 millones de euros, algo más de un millón de euros menos (1.162.820 euros) que el año anterior. 

Estas cifras representan el 35,71% de las declaraciones totales presentadas en 2011 donde los declarantes marcaron la equis en la Iglesia católica. Los números se mantienen estables a pesar de que la Iglesia lanzó el pasado año, durante el periodo de declaración de la renta, una campaña publicitaria para animar a más contribuyentes a marcar su casilla.

La Conferencia Episcopal Española (CEE), se ha mostrado muy satisfecha por el hecho de que en los últimos cinco años haya aumentado en casi un millón el número de declaraciones en las que se ha marcado la casilla de la Iglesia. En concreto, entre los ejercicios fiscales de 2006 y 2010 hubo 971.643 declaraciones más que optaron por la X de la Iglesia. Sólo en 2008, el número de contribuyentes descendió ligeramente, un 0,16%. 

Los representantes religiosos elevaron el número de contribuyentes que prefieren la casilla de la Iglesia a la casilla de "fines sociales": según sus cálculos, como el 23,8% de las declaraciones que se presentaron en 2011 fueron conjuntas, y estiman que en total el pasado ejercicio fiscal más de 9,2 millones de contribuyentes asignaron a favor de la Iglesia Católica parte de sus impuestos. "El importante aumento en el número de personas que año tras año deciden asignar a favor de la Iglesia muestra que la percepción real que la sociedad tiene de la Iglesia es positiva", señalaron los portavoces de la CEE.

13.2.12

Cómo encontramos un empleo nuevo en España

Según un estudio elaborado por Lee Hecht Harrison, la consultora de recolocación y gestión de talento del grupo Adecco, se destaca el auge del 'networking' al asegurar que el 58% de los nuevos contratados accedió a un nuevo puesto laboral gracias a redes de contactos y conocidos de su entorno personal y profesional. Además, el 14% accede a un empleo a través de internet y redes sociales y un 10% gracias a empresas de selección que actúan de intermediarios entre la empresa y los trabajadores. 

Solo el 3% encuentra trabajo a través de una candidatura espontánea, desapareciendo casi en su totalidad los clásicos anuncios en prensa o en las puertas de las empresas, así como la mediación del INEM en la búsqueda de empleo nuevo. 

Este 58% de nuevas contrataciones a través de los propios contactos entre empresas, asesores oficiales o privados y trabajadores, convierten en bastante opaco el sistema de búsqueda de empleo, siendo fundamental para los trabajadores, disponer de una cartera de contactos eficaz y muy amplia, que en un momento dado puedan hablar de ti ante cualquier consulta que una empresa realice en búsqueda de nuevos colaboradores. 

Según la personalidad y tamaño de la empresa, estos contactos los realizará a través de asesores propios, de amigos, de colegas de la profesión o incluso de la propia competencia, de familiares o gente del entorno social, de colaboradores de nivel medio o superior dentro de la propia empresa. Se busca sobre todo fidelidad, experiencia, profesionalidad y buenos contactos que hagan creíble las posibilidades del candidato.
Vamos, es como el “enchufe” antiguo, pero con más tecnología y delicadeza. Si tienes quien hable bien de ti, tienes un tesoro que deben cuidar y ampliar como una meta fundamental para ese casi 60% de los posibles contratos cuando faltan puestos de trabajo y sobran candidatos.

12.2.12

La reforma laboral en España es muy buena para el 3% de las empresas

Yo creo que los sindicatos se equivocan cuando dicen que esta reforma laboral es mala. Es TAN mala, que lo mejor es “no decir nada” y esperar a que la sociedad española pida por favor un… “¡mecagüenlaos!”.

No se dice por ejemplo que en España, durante estos últimos años de crisis, cada año —y átense los machos, por favor, ante el dato— se han producido nueve millones de bajas de contratos laborales. Nada menos que nueve millones de contratos se cambian en esta España imposible de entender, cada año.

Efectivamente, la mayoría son contratos que llevan al despido a unas personas para volver a contratar a otras o a las mismas. ¿Esto es cuidar la productividad y la fidelidad como elemento importante para que España tenga un tejido laboral europeo? Solo un 5,15% de estas bajas son por despido. Un 66% por extinción del contrato —jope—, un 18% por voluntariedad del trabajador y un 10% por diversas causas.

¿Sucede esto en Europa?, pues no, ni muchísimos menos. Pero en cambio queremos introducir cambios legales en nuestras reforma que nos —dicen— acerquen a Europa. 

Pero lo curioso es cuando analizamos las empresas españolas. Del total de más de 1,4 millones de empresas, unas 550.000 tienen un solo trabajador, que normalmente suele ser el dueño de la misma. Unas 540.000 tienen menos de 5 trabajadores, es decir son microempresas. Del resto, unas 280.000 tienen menos de 50 trabajadores, bloque este que habría que cuidar y mimar. Y solo unas 2.000 empresas tienen más de 500 trabajadores. ¿No les suela a excesiva debilidad empresarial?

Reformamos los derechos de los trabajadores, las formas de sus despido para hacerlo más sencillo, fácil y barato. ¿Esto va a crear empleo?, ¿esto va a producir un marcado laboral más eficaz?, ¿esto hará crecer nuestra productividad y el tejido empresarial español será mejor?. Sin duda los grandes beneficiados son los grandes empresarios, sean españoles o extranjeros. Pero no penséis que así montarán sus empresas en España, no, todavía quedamos a muchos años luz de los derechos de los indios, pakistaníes o tailandeses o rumanos. Y aun que un día los alcancemos, seguiremos a una tremenda distancia de los mercados empresariales ingleses, franceses o alemanes, en productividad, sueldos, derechos utilizados o sistemas de trabajo y formación. ¿Por qué deseamos que España se parezca a la India y no a Francia?, es un secreto que no entiendo.

9.2.12

¿Es buen momento para comprar vivienda en España?

Pocas personas tiene hoy entre sus decisiones económicas la de comprar una vivienda, sea nuevo o de segunda mano. La actividad está muy parada y aunque se venden viviendas lo hacen con unas negociaciones duras, precios muy ajustados y con compradores que buscan “chollos” en un mercado complejo. Sin contar que son los propios bancos los que más pisos están logrando vender, al ser ellos los que facilitan las hipotecas para su compra o las deniegan si se acude a comprar viviendas que no son propiedad de los mismos bancos. Sean viviendas que venden ellos directamente o a través de inmobiliarias que interpuestas por ellos son las que gestionan su venta.

Pero si tiene dinero y ante las incertidumbres del euro, puede estar pensando en adquirir una nueva vivienda. Suerte la suya, disfrútela. ¿Pero es el momento ideal para adquirir una nueva vivienda?

Diría que comprar una nueva vivienda en 2012 no es una buena decisión por varias razones. Pero depende siempre de usted, sus activos, su necesitad, el precio y lugar de la vivienda, la negociación.

Los bancos están logrando sujetar los precios de la vivienda y llevan cuatro años en el intento que parece está llegando a su fin. Si al final se ven obligados contablemente a tener que ajustar los precios de sus activos inmobiliarios a sus valoraciones reales, podemos observar precios en el mercado en un par de años, con precios hoy increíbles de pensar. Ya se ven viviendas aceptables de segunda mano por debajo de los 100.000 euros, es muy posible que incluso vivienda nueva se vea a esos precios. Se habla de una bajada entre un 40% y un 70% del valor actual, depende del precio inicial y su calidad y lugar de construcción. Hoy se siguen intentando vender viviendas nuevas en ciudades medianas por 300.000 euros, un precio fuera de mercado. Y se siguen pidiendo por malas viviendas sin ascensor 120.000 euros. En ambos casos la dificultad de vender es muy alta y la necesidad de bajar muchos los precios, inevitable.

Pero además los intereses de las pocas hipotecas que se conceden están más altos que hace unos pocos años. No por que el Euribor esté más alto, sino por que los bancos quieren más negocio. Y si al final se modifica la ley hipotecaria para fijar la “dación en pago” subirán algo más para cubrir contingencias y fallidos. Hoy es imposible (o casi) lograr una hipoteca con menos de un 5% de interés. 

Pero además sabemos que están intentando cambiar las normas hipotecarias así como los incentivos fiscales para la inversión en vivienda. Es buen momento para esperar a que todo se asiente y sepamos con claridad en qué normas nos estaremos moviendo. A nivel estatal o a nivel local.

Mientras el desempleo se mantenga en una cifras superiores al 20% o con un paro entre jóvenes superior al 40% es imposible pensar en una reactivación de la compra de vivienda, pues se recurrirá al alquiler o a seguir viviendo en los hogares familiares. Se acabó por cierto y durante muchos años, la inversión en vivienda como una forma de hacer negocio fácil para quien tenía unos ahorros a los que deseaba sacar un beneficio. La vivienda será un bien de consumo, con un número de viviendas como inversión, pero más selectivo y menor en número. Con todos estos condicionantes, la vivienda debe bajar hasta precios lógicos. Si analiza el sueldo medio del inglés, francés o alemán y lo compara con el precio de sus viviendas, sabrá a que precios se tendrán que vender los pisos en España.

2.2.12

Evolución del desempleo en España, desde al año 2008 al 2012

Evolución mensual del desempleo en España 2011
Evolución del número de contratos por meses w011
Evolución del desempleo desde 2008 al 2012 en España


Seguimos ajustando el empleo, seguimos en caída libre en número de contratos lo que incide más en el problema al no existir recambio entre personas desempleadas. No es lo mismo mantener 5 millones de desempleados con dos millones de nuevos contratos al mes que estar en menos de un millón de contratos nuevos, pues no se produce recambio entre personas y quien sufre el desempleo lo tiene mucho peor para salir del paro.

Los datos son muy malos, tenemos por delante un febrero y un marzo de 2012 que pueden ser también malos y aumentar aun más el desempleo, y simplemente dejo unos gráficos pillados por diversos lugares para tener algunos datos más.