17.5.10

Doce economistas sin piedad con Zapatero y España

Doce prestigiosos expertos internacionales en economía han puesto nota a la gestión de Zapatero, que no sale bien parado tras el examen. En un reportaje elaborado para el próximo número de «Vanity Fair», titulado «Doce hombres sin piedad», los gurús económicos advierten, entre otros juicios, de la falta de medidas puestas hasta ahora y de la necesidad de recortar partidas improductivas. Ésta es una síntesis de sus evaluaciones:
 
Martin Wolf, jefe de opinión económica del «Financial Times» y doctor «honoris causa» por la London School of Economics. «La crisis española se originó por un problema interno, y no porque coincidiera con la mundial». «Muy pocos entendieron los problemas del 'boom' inmobiliario y la locura prestataria. Pedro Solbes sí. Pero no lo compartió», sentencia Wolf.
Y es que, según el periodista, «los españoles y sus líderes políticos no entendieron en profundidad lo que suponía entrar en la eurozona». 
 
Juan Ramos Rubio, asesor de la Reserva federal de EE. UU. y profesor de la Universidad de Duke. «Los incentivos políticos para reducir el déficit público son desastrosos», sentencia. Si bien es verdad que España tiene graves problemas de déficit público, que no son más que un reflejo de los altos niveles de desempleo y el hundimiento de los ingresos del Estado, no creo que esta situación pueda desembocar en bancarrota», dice Ramos. «En pocas palabras: España no es Grecia». Eso sí, otra cosa son los problemas de deuda a largo plazo, augura.
 
Jörg Decressin, subdirector del departamento de Análisis Financiero del Fondo Monetario Internacional. Asegura que «Zapatero tiene que diseñar, como otras economías avanzadas, un plan fiscal a medio plazo que haga crecer al país». Según Decressin, España afronta dos desafíos: cambiar el modelo de crecimiento (que hasta ahora se limitaba a satisfacer la demanda doméstica y a las inmobiliarias) e intentar que la economía se ocupe de satisfacer la demanda externa. Y debe controlar el déficit fiscal, disparado por la crisis. Si bien reconoce que «las medidas en curso tomadas por el Gobierno son correctas para 2010», añade que ahora el reto es «diseñar, como lo han hecho otras economías avanzadas, un plan fiscal a medio plazo que haga crecer al país». ¿Cómo? «Recortando las partidas improductivas».
 
Paul Krugman, premio Nobel de Economía en 2008 y profesor de la Universidad de Princeton. Afirma que «lo que ocurra en España será crítico para la supervivencia de la UE». Krugman sostiene que «en EE.UU. no somos conscientes del nivel de juegos y conexiones que hay y por qué lo que le pase a Grecia o a España es un gran peligro para el resto de Europa». En conclusión, que la situación española puede arrastrar a la eurozona.
 
Xavier Sala-i-Martín, titular de la cátedra Jerome and Mathew Grossman de la Universidad de Columbia. Su análisis es más severo: «El presidente está rezando para que termine mágicamente la crisis sin liderar ni una reforma», asegura. Explica que en EE.UU. se percibe, con cierta sorpresa, «la falta de liderazgo de España». No es que su problema sea parecido al de Grecia, «sino que tiene unos líderes que no hacen nada». Achaca este problema al Gobierno, pero también a la oposición, a los líderes empresariales y sindicales. Sobre el presidente del Gobierno dice: «No parece tener un plan. Obama lo tiene, aunque algunos dirán que es muy intervencionista». Y a pesar de las últimas medidas presentadas por el Gobierno, en su última conversación con Zapatero antes de la que tuvieron la víspera del anuncio de las medidas en el Congreso, su sensación fue que el presidente no tenía intención de mover ficha: «Intuyo que no quiere hacer nada porque cualquier cosa va a herir políticamente a algún aliado».
 
Jim O'Neill, socio de Goldman Sachs y director del Global Economic Research. Apunta que «Zapatero y los bancos actuaron bien, pero su reto es la falta de tiempo». Cree que el problema más grave es «hasta qué punto se permitió que la burbuja inmobiliaria creciera y se desarrollara». Eso sí, puntúa positivamente la gestión del presidente: «En general ha hecho un trabajo OK». También tiene buenas palabras para los bancos españoles, «un modelo» para los de otros países, ya que han manejado esta crisis económica «mucho mejor que algunas entidades estadounidenses y británicas».
 
Jonathan Michie, presidente del Kellog College de la Universidad de Oxford. Sentencia: «Zapatero ha sucumbido a los mercados financieros internacionales cuando debería controlarlos». Asegura que la situación económica de España se percibe como «muy frágil» desde el exterior.
 
Rafael di Tella, Josepch C. Wilson Professor de Harvard Business School. Sostiene que España hoy es como un matrimonio al día siguiente de volver de la luna de miel, cuando hay que decidir quién lava los platos. «Si hubiera sido menos mezquino con Aznar, ahora convencería mejor a los mercados capitales».
 
Ian Berg, profesor del European Institute y de la London School of Economics. Incide en el fracaso de controlar el «boom» inmobiliario. «El presidente no se ha preocupado de dinamizar el mercado laboral», señala. Y asegura que lo verdaderamente preocupante es «que hace falta dinamizar el mercado laboral, y esto repercute en la cohesión social y en el futuro potencial de todos los empleados que se quedan fuera del sistema».
 
Pankaj Ghemawat, profesor de Estrategia Global en el IESE y en Harvard Business School. Apunta a los problemas microeconómicos de España antes de la crisis: «España no ha crecido en productividad desde 2000». Sino que ha crecido fundamentalmente mediante la importación de capital y mano de obra baratos, mientras tenía el déficit comercial más grande de la zona euro». Para poner en marcha los motores de la creación de trabajo, lo importante es la reforma laboral, y de los mecanismos para ayudar a las pequeñas y medianas empresas.
 
Carmen M. Reinhart, directora del Centro de Estudios Económicos de la Universidad de Maryland. Dice que «el Ejecutivo debe mirar a Irlanda y copiar sus dolorosas medidas de austeridad». Subraya que, a diferencia de Grecia, el problema aquí es la deuda privada, «no pública». «El sector privado pidió préstamos sin parar durante 2003 y 2007, y este es el problema capital», apunta, porque la deuda privada «pasa a ser pública en un contexto de crisis».
 
Phillippe Lagrain, «Visiting fellow» por la London School of Economics, escritor y comentarista de la BBC. Vaticina la clave del futuro: «Zapatero tiene que hacer una apuesta firme por las empresas de "high-tech"». España necesita un cambio y el desempleo «es su talón de Aquiles». Subraya el gran poder del miedo, «cuando el pánico planea sobre los mercados puede arrastrar incluso a las economías que tienen unas finanzas públicas saneadas». Y añade que la reforma española implica varios niveles: «ya que en el mercado laboral español hay personas que tienen un trabajo de por vida (funcionarios), una gran masa de población con contratos temporales precarios y un sector que está excluido de todo».
Fuente publico.es
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