9.2.15

Los estafadores buscan ahora a los más necesitados, a los pobres

Curiosamente con la crisis han aumentado las estafas a los pobres. Cuanto más pobres hay, cuanto más pobres somos todos, más se fijan en nosotros los jetas delincuentes, los estafadores de cartilla, los listillos del engaño sonriente.

Los estafadores son tipos que sonríen siempre, son simpáticos y amables. No hay un estafador con mala hostia, en serio. Esto es grave pues es tanto como decir que si se encuentra a un tipo con mala cara, con baba seria y triste, está seguro de que ese tipo mala hostia no es un estafador. Si le intentan vender un coche usado pero lo hacen con mala gana, sin sonreír, sin querer ser su amigo, aunque haya entrada a un banco, a un vendedor de pisos o un prestamista gris, ese es menos delincuente que el tipo simpático con corbata de colores. Que lo sepa usted.

Pero lo cierto es que ahora lo que está de moda es joder al inmigrante, al desempleado, al divorciado que no puede pagar tanta factura, al pobre al que le van a cortar la luz o el gas con el frío que hace. Y le dirán que han tenido la enorme suerte de encontrarle precisamente a él, o que le ha tocado la lotería nigeriana o que su préstamos es el más barato y el más seguro. Le ofrecerán trabajo, coches de colores o herencias. Ventas sin moverse o trabajos nocturnos. Sencillas labores a través de internet y sin moverse de la silla. Todo hasta que logren engañarle. Son así de buena gente en su oficio.

Engañar a un rico es más difícil, pues estos malandrines suelen tener asesores para todo. Así que no hay manera. Si acaso algunos bancos logran metérsela cruzada con algunas acciones que suenan bonitas o con algún producto de laboratorio de despacho. Pero poca cosa, en serio. Si es pobre, cuidado, le acecharán hasta por el teléfono.

31.1.15

"El minotauro global", de Yanis Varoufakis en versión digital

El nuevo ministro de finanzas de Grecia, Yanis Varoufakis, encargado de realizar los necesarios acuerdos de Grecia con la Troika, tiene un pequeño libro llamado "El minotauro global" que llevo recomendando desde hace un par de años, en dónde explica de manera muy sencilla cuales son los orígenes teóricos e institucionales de la crisis económica (la estructura que hace que haya sido un evento sistémico).

De ello se derivan las necesarias políticas que se deben acometer desde Europa y, por tanto, la explicación de Yanis Varoufakis de sus demandas frente a las instituciones europeas. A pesar de que recomiendo comprar el libro entero, ahora tenéis disponible un extracto del mismo para descargar libremente desde Amazon. Está en inglés. El libro completo, traducido al castellano, lo tenéis también en versión digital por 10 euros

11.1.15

Todos los ricos necesitan tener pobres a su alrededor

Ayer el economista Niño Becerra hizo un diagnóstico de la enfermedad económica de España, que al menos es bueno recordar. Por cierto, es un economista que también se ha equivocado en diagnósticos anteriores, tantas veces como ha acertado otras.

1/ Tenemos una deuda pública y privada imposible de pagar.
2/ Tenemos más personas en edad de trabajar que puestos de trabajo que ofrecerles.
3/ Los recursos naturales en el mundo están bajando mientras sube la población
4/ Creemos que será posible volver al año 2007

Dice además algo que nosotros desde este blog ya hemos apuntado diversas veces pero sin lograr calar en la sociedad. Es mentira que se esté creando empleo, por que lo cierto es que hay menos trabajo —menos horas de trabajo— aunque más repartido en contratos de jornadas muy disminuidas, lo que  engaña a muchos. Con un sueldo tan bajo por hora trabajada y laborando menos de 40 horas a la semana es imposible consumir y menos todavía lograr que los jóvenes se independicen, donde el desempleo es superior al 50%.

Diagnosticar parece sencillo aunque el Gobierno no quiere hacerlo así de fácil. Por sus intereses políticos, claro. Si añadimos que el 25% de los españoles son pobres aunque muchos de ellos no lo sientan así, o que el 33% de los niños viven en familias pobres, el drama está servido. ¿Se puede ser pobre sin sentirlo? Pues efectivamente si, aunque esto solo sirva para que la sociedad no explote. La adaptación social, la de las personas ante su propia realidad es tremenda.

Y el caso es que España no puede salir de esta situación ni sola ni con la ayuda de Europa o EEUU, ambas zonas con sus propios problemas y sobre todo intereses claros de dominio mundial que también deben resolver. Europa no está creciendo, no puede crecer al igual que los EEUU y aunque se están manipulando en laboratorios realidades como el precio del petróleo para sujetar algunos países emergentes, el proceso del sistema económico en crecimiento desaforado de laboratorio se ha acabado.

¿Hay soluciones? Pues en parte si, pero no se quieren tomar. Sin duda reestructurar la deuda es una de ellas, pero como es lógico nadie quiere dejar de cobrar. Fabricar billetes es otra, pero solo si se reparten a los países que lo necesitan para pagar la deuda, es decir se los daríamos a España que se los devolvería a Alemania. De esta forma España no tendría deuda pero Alemania seria más rica al recibir los nuevos billetes. Pero ni eso quieren; Alemania ya tiene suficiente dinero y no necesita más, y en caso de imprimir más y dárselo a los países y no a los bancos (hoy imposible por ley) lo que quieren es que se repartan proporcionalmente, lo que llevaría a una inflación insoportable o al menos sin saber de qué forma nos afectaría a todos.

Es decir, nos quieren pobres. Todos los ricos necesitan tener pobres a su alrededor por dos motivos. Para sentirse más ricos y para poder tener criados.

16.12.14

Tabla con la evolución económica en España durante 12 trimestres

En esta tabla vemos como se han modificado siete parámetros de la economía de España desde el IV trimestre de 2011, cuando entré el PP en el Gobierno hasta ver como están estos mismos datos en el II trimestre del año 2014.

Es mucho lo que queda para poder pensar que estamos saliendo de la crisis económica. Mucho trabajo que logre avanzar sobre todo en resolver el desempleo.